Mostrando entradas con la etiqueta 2099. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 2099. Mostrar todas las entradas

3.10.16

Regreso a un mundo feliz, antología de ciencia ficción de Ediciones Irreverentes

Aldous Huxley iluminó a la humanidad en 1932 al mostrarnos cómo serían las dictaduras del futuro en su novela Un mundo feliz, un libro que aún hoy resulta visionario y que ha influido en la literatura, el cine, la música y la filosofía. Sus predicciones del uso de drogas para manejar a las masas, la eliminación de la individualidad desde la infancia, la creación de "estados de trance" para instalar doctrinas, la reproducción asistida, el sexo como entretenimiento, los altavoces ubicuos y los sucedáneos de pasiones, son el mejor retrato de nuestro tiempo. Posteriormente publicó Nueva visita a un mundo feliz, aparecido en 1958, una recopilación de ensayos sobre los temas desarrollados en la novela que ahondan con eficacia en lo anunciado.
En Ediciones Irreverentes surgió la duda de cómo sería el mundo feliz que se podría intuir décadas después. A esa pregunta responden con sus relatos en Regreso a un mundo feliz Miguel Ángel de Rus, Elena Marqués, Félix Díaz, Teresa Galeote, Francisco Javier Illán Vivas, Olga Mínguez Pastor, Belén Rodríguez Quintero, José Luis Caramés Lage, Francisco Legaz, Francisco José Segovia Ramos, Nelson Verástegui y Pedro Amorós, quien además es autor del prólogo, en el que se afirma "Las advertencias de Huxley no se cierran con la cuestión de la energía nuclear. La imagen del totalitarismo avanzando con frenesí es recurrente en el pensamiento de Huxley. Los estados emplean todos los métodos a su alcance para lograr el objetivo que planean: la servidumbre. (…) La tragedia radica en nuestra incapacidad para frenar a las organizaciones comerciales y políticas que, implantando sofisticadas técnicas de manipulación y favoreciendo los intereses de una minoría, controlan las ideas y los sentimientos de las masas". 
Partiendo de estas premisas, este grupo de autores elucubra sobre las modernas formas de manipulación, de reescritura de la historia, de entretenimiento generalizado de que no haya tiempo para pensar, lo cual, vista la sociedad actual, han logrado con éxito.
Podrán ser llamados conspiranoicos, obsesionados por el Club Bilderberg o los Illuminati, por aquellos cuya mente ya ha sido absorbida por el mundo feliz, pero en estos relatos nos avisan de nuestra esclavitud. Puedes engancharte a tu nuevo iPhone y escuchar a tu estrella pop yanqui preferida, o leer y meditar. Tu postura estará marcada por tu condición de alfa, beta, gamma, delta o épsilon.

29.4.16

Pedro Pujante presenta su nueva novela de ciencia ficción “Los huéspedes”, en Alhama y Murcia

El escritor murciano Pedro Pujante, ganador del Premio 451 de Novela de Ciencia Ficción, presenta su nueva novela, Los huéspedes, publicada Ediciones Irreverentes, y con prólogo del político y escritor Joaquín Leguina, en Alhama y Murcia y Murcia. Los actos previsto son los siguientes:
            Miércoles 4 de mayo, a las 20,30h, en el Museo de los Baños (Alhama). Presentan Francisco Gomáriz y Pedro Pujante.
     Jueves, 5 de mayo, Biblioteca Río Segura (Cuartel de Artillería) de Murcia. El autor conversará con José Belmonte.

            Qué es “Los huéspedes”

Todo empieza con un escritor que es invitado a un simposio de "literatura secreta" en un pueblo pintoresco y fantasmal de Extremadura Llamado Higueras. Al poco de llegar a su destino, Roberto Hernández, protagonista y narrador, conoce a un estrafalario doctor que se hace llamar Faustino, cuyas intenciones no parecen fiables, y a la bella Rocío Ramos y comprenderá que el amor es una aventura cíclica e infinita que se repite a lo largo del tiempo. Todo es muy extraño, porque: ¿qué es la literatura secreta? ¿Están realmente donde creen estar? ¿Es Higueras un pueblo de Extremadura o una ficción? ¿Por qué se trató de clonar al insigne escritor Francisco Umbral? Bienvenidos a esta distopía de ficción rural, fantástica y desternillante, una novela disparatada en los límites de… ¿todo? 
            Joaquín Leguina describe así al protagonista de Los huéspedes, “Hernández es un hombre tímido, tranquilo y bebedor. Un escritor que sobrevive sin éxitos, pero que sigue trabajando en lo único que cree saber hacer: escribir. Un hombre solitario”. Y sobre el extraño pueblo extremeño, afirma Leguina “al llegar a Higueras su cansancio se va a convertir en una actividad tan insólita como trepidante, pues allí comienzan a pasar cosas inesperadas y, sobre todo, sorprendentes. En esa parte, que no le voy a destripar al lector, el autor nos meterá en un mundo en el cual el espacio y el tiempo ya no serán los mismos”.
            Afirma la web de ciencia ficción Literfan: "Pujante, al igual que el genial Borges, logra hacer de lo local universal, compartir su profundo amor por la literatura y ofrecer una visión cósmica del ser humano".

            El autor: Pedro Pujante

Es colaborador del diario La Opinión de Murcia y su suplemento literario Libros, del blog La tormenta en un vaso, Revista de Letras y Culturamas, entre otros. Diplomado en Magisterio y Master en Literatura Comparada Europea por la Universidad de Murcia. Compagina la docencia con la escritura.

Ha publicado los libros de relatos Espejos y otras orillas, Déjà-vu (Premio Latin Heritage Foundation) e Hijos de un dios extraño; y las novelas El absurdo fin de la realidad (Premio Irreverentes 451 de Ciencia Ficción) y Los huéspedes, ambas en Ediciones Irreverentes. Ha sido galardonado con distintos premios por su obra. 

            Afirma Pedro Pujante sobre su obra

            Sobre paralelismos y diferencias  con El absurdo fin de la realidad “Cuando acabas un libro te apetece escribir algo diferente, no quieres aburrirte ni aburrir al lector con más de lo mismo. Así que en esta historia he trazado un argumento más descabellado si cabe que en mi anterior novela, y mucho más imprevisible, pero ambas novelas comparten el tono, la ironía y el intento de escapar de solemnidades a través de un juego literario novedoso. Una de las reglas que me impuse en esta novela fue ser más directo, evitar las meditaciones literarias y circunloquios del narrador y ceñirme más a la peripecia, a la trama, a la aventura. De hecho, creo que es la novela más trepidante y huidiza que he escrito”.
            Pedro Pujante reconoce influencias literarias: Cada cierto tiempo mis dioses varían, salvo excepciones. Tengo un canon portátil en el que siempre está Vila-Matas, César Aira, Umbral, Mario Bellatin, las obras de teatro de Beckett, Borges, Gómez de la Serna, Cortázar, Shakespeare, Mario Levrero...  Pero trato de hacer un trabajo que tenga mi sello. De autores de ciencia ficción, me han influido Bradbury, K. Dick y Stanislav Lem. ”.
            Y medita sobre la proliferación y la calidad de los autores murcianos: “¿De verdad somos tantos escritores en Murcia? Lo que sí he comprobado es que en los últimos años publican una gran cantidad de escritores murcianos (¿Generación Morcilla?) de gran calidad. No voy a nombrar a nadie porque la lista en muy larga y seguro que me dejo a muchos sin incluir. Lo importante no es que se escriba mucho, sino que lo que se publica sea de calidad. Y creo que el listón en Murcia está muy alto. Los lectores, las editoriales de prestigio y los premios a nivel nacional lo dicen todo”.

10.4.16

Ediciones Irreverentes presentó en la librería Burma la novela de ciencia ficción Pangea, de Adrián Tejeda Cano


Ediciones Irreverentes ha presentado en la librería Burma la novela de ciencia ficción Pangea, de Adrián Tejeda Cano, siendo los presentadores los escritores Guillermo Sastre y Miguel Ángel de Rus  y contando con la presencia de Carmen Arche, Vera Kuharava (Autora del reportaje fotográfico), Pilu Del Rio, Pilar Blanco, el escritor mexicano Patricio Lombera González, el presentador de Onda Madrid Sergio Rodriguez, y el dramaturgo Luis Valderrama, entre otros 


Más información http://www.edicionesirreverentes.com/2099/Pangea.htm

19.12.14

Cuentos de navidad 03.- Estrella de navidad, de Adrián Tejeda

Todo sucedió un poco antes del solsticio de invierno.
            Apareció de repente, de la nada más bien: Una luz radiante en el cielo que lo iluminaba todo, un  brillo expansivo en el firmamento. Su paso, fugaz como la vida misma,  a penas duró unos segundos,  los suficientes como para quedarse prendando, tanto como para no importarle esperar otros cincuenta años con tal de poder encontrarse de nuevo.
            El tiempo pone a todo en su sitio, eso dicen, aunque en su caso, la espera sirvió para ayudarle a controlar  su propia esencia, la materia que formaba parte de su ser, y el amor imposible que día a día iba naciendo en su interior, la energía necesaria para que obrase el milagro: diluirse en partículas infinitas, volar como motas de polvo en el aire al paso de las caricias de una ráfaga de viento, y finalmente, poder unirse con ella, la estrella del norte que había cambiado su vida para siempre.
Si te ha gustado el relato, puedes leer otros textos de Adrián Tejeda

21.4.14

XV Premio Sexto Continente de Relato de Ciencia Ficción convocado por Sexto Continente y Ediciones Irreverentes

Tras el éxito que tuvo el X Premio Sexto Continente dedicado a la ciencia ficción y tras el feliz lanzamiento de la colección literaria dedicada a este género (http://www.edicionesirreverentes.com/2099/cifi.html) lanzamos un nuevo premio, dedicado a Rusia y la Unión Soviética  en la ciencia ficción.  Podrán participar autores de cualquier nacionalidad bajo las siguientes bases:

a) Relatos breves desde los 5.000 caracteres contando letras y espacios hasta los 9.900 caracteres totales.

b) Habrán de ser relatos que traten sobre temas de ciencia ficción relacionados con Rusia y la extinta Unión Soviética. Desde viajes espaciales a la conquista espacial, pasando por la guerra en el espacio o los primeros pasos de Rusia y la URSS en la carrera espacial o temas de crítica enmarcados en los distintos géneros conocidos de la ciencia ficción.

c) Serán relatos inéditos en España, escritos en español, independientemente de la nacionalidad del país del autor, libres de derechos de edición en España y de compromisos en otros premios. Dado que la antología en la que aparecerán los ganadores se publicará también en libro electrónico es necesario que los relatos tengan los derechos libros para esta modalidad de edición.

d) Los autores participantes pondrán bajo el texto del relato:

Su nombre y apellido (o apellidos), ciudad y año de nacimiento, correo electrónico, país, y -si han publico previamente- sus títulos publicados, con ISBN, y el título de las antologías en las que aparecen (en el caso de las antologías no es necesario indicar más de 3). Pueden añadir los premios ganados, pero no los premios en los que hayan sido finalistas.

e) Se establece un primer premio consistente en la publicación de la obra ganadora y las obras seleccionadas, en un volumen antología que estas obras junto a las de autores de primera línea en el ámbito de la ciencia ficción. Al ser un premio de carácter promocional sin fines comerciales ni lucrativos, no se pagarán derechos de autor.

f) Cada autor podrá presentar una única obra en Word. Laenviará a sextocontinenteree@gmail.com con el título CIFI.

g) El plazo de recepción de originales comienza el día 24 de abril y expira el día 24 de mayo, a las 12h de la noche hora local de Madrid.

h) Ediciones Irreverentes formará un jurado compuesto por tres personas, que seleccionarán la obra ganadora y las finalistas.

i) La organización del concurso se reserva el derecho de entrar en conversaciones con autores cuyos relatos no sean ganadores pero se consideren con calidad suficiente como para ser publicados.

La participación en esta convocatoria implica la aceptación de sus bases y del fallo del Jurado.
Más información en la web de Ediciones Irreverentes http://www.edicionesirreverentes.com

29.1.14

Entrevista a Pedro Pujante por "El absurdo fin de la realidad", Premio 451 de Novela de Ciencia ficción

P.-¿Qué destacarías de El absurdo fin de la realidad?
R.-Es una novela distinta y original que, aunque parta de algunos presupuestos de la ciencia-ficción,
viajes en el tiempo y visita extraterrestre incluidos, está teñida de ironía y sarcasmo, de humor y de mucha, mucha literatura. Es una antinovela de ciencia-ficción que se parodia a sí misma y que yo he transcrito de lo que RayBradbury y Borges me dictaban en mis estados de trance (Pedro Pujante se ríe).


P.- Al parecer el argumento ya da algunas de las claves para entenderla, ¿verdad?
R.- Así es. Unos extraterrestres se disponen visitar un pueblo mediterráneo. Así que el escritor
oficial del pueblo prepara una especie de discurso de bienvenida. A medida que prepara el discurso habla y piensa en libros y autores, hace referencias a películas que le resultan interesantes, detalles pintorescos de Orentes, su pueblo y muchas otras anécdotas de lo más delirantes. Pero comienzan a ocurrir fenómenos extraños y la realidad empieza a deformarse. Bueno, creo que habrá que leer la novela para descubrir qué misterios y enigmas encierra.

P.-¿Y por qué incorpora una cita al inicio de cada secuencia, tienen algún sentido argumental?
R.-Las citas las he incorporado como una especie de títulos de los ‘capítulos’. A veces indican de qué se va a hablar en ellos, a veces no. Son un puro juego, y lejos de tratar de sentar cátedra o de dotar al libro de autoridad, solemnidad o extrema seriedad, están pensadas para lo contrario. Para reírme un poco del uso de las citas, que el lector las lea como un intertexto, son un guiño a él. Algunas son serias y reales. Otras son apócrifas (o no, el lector debería averiguarlo, es un juego y de eso tratan). Hay una que viene a decir lo siguiente: ‘Esta cita no sé por qué la he escrito, pero creo que quedará bien.’ El autor. Lo cual demuestra lo poco en serio que me he tomado el asunto de las citas y lo mucho que de divertimento hay en ellas.

P.- El libro ganó el  Primer Premio 451 de Novela de Ciencia Ficción de Novela que promueve Ediciones Irreverentes, ¿Qué ha supuesto para usted?
R.-Un premio como el de una editorial independiente tan destacada como Irreverentes ha sido para mí una alegría por varios motivos. Primero una felicidad porque es una editorial que admiro por su trabajo y por su búsqueda incesante de literatura de calidad, huyendo de lo comercial y de la basura, que apuesta por los autores jóvenes y que también ha publicado a escritores admirados por mí como Bradbury, Paco Umbral o incluso Pirandello. Y también porque me ha permitido poder dar a conocer mi novela, algo que hoy día es bastante difícil para los escritores que no aparecemos en tertulias televisivas o escribimos novela histórica.

P.- He leído a un crítico escribir que la novela es ‘lúdica y a contracorriente’. ¿Está de acuerdo con tal calificación?
R.-Los críticos casi siempre se equivocan, aunque esta vez estoy totalmente de acuerdo. Es un artefacto lúdico que trata de provocar risas pero también ideas, pensamientos, reflexiones. Y también tiene una clara vocación de ‘irreverente’, de subversivo. Estoy muy contento con las críticas que ha suscitado y al contrario de lo que pensaba está llegando a  mucha gente. Algunos lectores me han escrito desde Canadá para interesarse por el libro y sé que alguien de Turquía se ha hecho con un ejemplar. 


Entrevista a Abel Bri por "Ander". Accésit del premio 451 de Novela de Ciencia ficción

P.-¿Cómo nace la idea de una novela futurista como Ander?
R.- Las fuentes de inspiración, para mí, son múltiples. Como escritor, busco ideas en cuanto me rodea: vivencias, televisión, cine, noticias, revistas, cómics y, en este caso, surgió mientras leía un libro de ciencia ficción, Dune. Soy un lector lento porque, para mí, los libros son ventanas que me llevan a evocar e imaginar otras realidades, y a cada página que leo, dejo escapar mi imaginación. La idea de Andersurgió con una pregunta que me hice a mí mismo: ¿Y si se descubriera un planeta de condiciones extremas, pero habitable para el ser humano, y allí se adiestrara un ejército invencible? Así, cree un relato en el que, siguiendo la ley de la selección natural, en ese planeta, se forja a soldados que compiten entre ellos para sobrevivir.

P.-¿Una historia así puede resultar demasiado lejana e irreal para un lector?
R.-Mi objetivo con el libro no ha sido contar una historia grandilocuente, ni una compleja trama política. Lo que pretendía era contar la historia de unas pocas personas, reales, de carne y hueso, a quienes el destino coloca en una situación límite. Son héroes involuntarios, son personas a quienes condenan a matar para sobrevivir. En esta novela he buscado perfilar personajes cercanos, realistas, que, pese a ser adiestrados para asesinar como máquinas, no dejan nunca de ser humanos. Y, como cualquier humano, se plantean rebelarse contra un sistema opresivo.

 P.-¿Puede haber paralelismos entre este relato futurista y la actualidad?

R.-Sí, a menudo los escritores nos alejamos de la realidad para poder retratarla fielmente sin tapujos. En este caso me he ido muy lejos para hablar de algo mucho más crudo, cruel y terrible que la ciencia ficción, porque es realidad. En cierto modo, para esta historia me inspiré en los niños soldado de Sierra Leona, a quienes, siendo muy pequeños les daban un arma y, drogados, les obligaban a matar a su propia familia, a violar a mujeres inocentes y los reclutaban para sus fines. Sin embargo, en mi historia, como en la realidad, por descorazonadora que sea la situación, queda un camino para la esperanza, pues, por ejemplo, algunos de estos muchachos de Sierra Leona fueron rescatados y reintegrados en la sociedad, arrepentidos de unos crímenes de los que no eran culpables, no les dieron más opción que matar o morir. Igualmente, los protagonistas deAnder conservan su humanidad y tienen fe en un futuro sin asesinatos.


P.-¿Cuáles son los atractivos que ofrece el libro?
R.-Se trata de un libro con un estilo de narración directo y un vocabulario sencillo y ágil, con breves descripciones que invitan al lector a imaginar nuevos mundos y que, sobre todo, se vuelca en la acción. Es decir, en esta historia la forma está al servicio de la historia, el lenguaje pretende ser muy visual y no entorpecer la lectura. Es un libro pensado para disfrutar, para lectores que ven en la literatura, sobre todo, un componente lúdico y de evasión. No obstante, a través de las situaciones que planteo, también invito al lector a una serie de reflexiones sobre la naturaleza humana y lo desafío a que se pregunte qué haría él en dilemas semejantes. 
 P.-¿A qué público va dirigida la novela?

R.-Yo, aunque suene a tópico, escribo para mí mismo. Este es un libro que me hubiera gustado descubrir, por el que me hubiese dejado atrapar. Por la temática y por el vocabulario, es una obra apta tanto para adolescentes como para lectores adultos, una historia cercana a los cómics de ciencia ficción y aventuras, de los que soy un gran lector. Debido a mi profesión tengo contacto directo con los adolescentes y muchos me han dicho que han disfrutado de su lectura. Sin embargo, cabe precisar que no se trata del libro que a los padres les gustaría que leyeran sus hijos, sino del libro que le gustaría leer a sus hijos. Quiero decir que no hay nada edulcorado, es un libro violento, y tampoco aparece ningún tipo de moralina. No pretendo aleccionar a nadie, sino favorecer la lectura por placer mientras invito al lector a que saque sus propias conclusiones o lecturas. De cualquier manera, no es un libro pensado para adolescentes, sino para cualquier lector que tenga capacidad de soñar, y, de hecho, me ha sorprendido cómo lectores que jamás habían leído nada de ciencia ficción porque es un género que, a priori, les causaba rechazo, me han felicitado por cómo les ha atrapado esta obra. 

Más información en la web de Ediciones Irreverentes  http://www.edicionesirreverentes.es/2099/Ander.html

Entrevista a Mario Martín Gijón, autor de "Un día en la vida del inmortal Mathieu"

P.- ¿Mathieu Beaujour, personaje de la novela, esconde alguna clave?
R.-Como dije en una ocasión, no puedo entender la escritura de ficción sino como una forma de dar voz a personajes ficticios que empiezan a hablarme. Empecé a escuchar a Mathieu Beaujour, a través del tiempo y del espacio, hacia finales de 2008, y supongo que empecé a oírle por un interés cada vez más acuciante por las mismas cosas que le ocupaban a él. Todos los avances biotecnológicos que se cumplen en el año 2070, en el que se sitúa Mathieu, han sido previstos desde hace años por científicos y pensadores como Raymond Kurzweil, Aubrey de Grey, Nick Bostrom o Allen Buchanan, del movimiento transhumanista, por desgracia aún poco conocido en nuestro país. El apellido del personaje, obviamente, puede referirse a su condición idealista y utópica, y su empeño por construir días mejores. No se refiere a ninguna persona de actualidad, si es a lo que te refieres.

P.-¿Cuál es la fórmula para que una novela fantástica funcione?
R.-No sé si esta novela funcionará o no, eso deberán decidirlo los lectores. De todas formas, creo que en este caso sería más apropiado hablar de novela prospectiva o futurista, que trata un desarrollo seguramente poco probable del mundo, pero más factible, sin duda, que los viajes en naves espaciales. El protagonista de mi novela dice en un momento: “Recuerdo con qué ingenuidad, hace más de un siglo, creíamos que nuestro futuro estaba en lejanos viajes interestelares (...) Pero los viajes más importantes, las expediciones más escalofriantes y los pasos más gigantescos para la humanidad fueron, por supuesto, los que se realizaron dentro de nosotros mismos”. Creo que en un intento como éste es preferible no pretender describir demasiado en detalle un futuro que siempre será imprevisible, dejar una zona de incertidumbre que cada lector pueda completar a su gusto.
 P.- ¿Cuáles son tus referentes literarios?
R.- Soy muy promiscuo literariamente y por otra parte nunca me he sentido parte de un grupo o corriente literaria. En este libro en concreto hay guiños a escritores como Michel Houellebecq, Ricardo Menéndez Salmón o J. G. Ballard, pero sin embargo creo que la influencia más decisiva en este libro han sido los ensayos predictivos de autores como los que mencioné antes. Por otra parte, la figura de Miguel de Unamuno está muy presente en la obra, pero desde una óptica que a mi entender le vuelve más actual que nunca.

P.- El tiempo es un elemento importante, ¿es una noción clara para ti, cómo defines el tiempo?

R.- Vaya, menuda pregunta, Astrida. ¿Lo es para alguien? Somos tiempo, no hay que haber leído a Heidegger para saberlo, y por eso cualquier modificación en nuestro lapso vital cambiaría nuestra óptica sobre muchas cosas. La radical longevidad de la que disfrutan los habitantes del mundo de Mathieu (quiero especificar que no son inmortales en sentido estricto, y probablemente nunca lo serán, aunque es el objetivo que persiguen, como lo persigue Kurzweil y otros) supondría una forma muy distinta de ver las cosas, desde el desarrollo de una carrera profesional hasta las relaciones personales. Mathieu Beaujour, como psicólogo y optimista que es, enfatiza los aspectos positivos, como el mayor tiempo que existe para disponer de otras oportunidades en la vida, pero también hay otros nada positivos.
P.- ¿Crees que el futuro del que nos habla la novela va a cumplirse?
R- No quise hacer de profeta, aunque me interesa señalar que los cambios más importantes de la vida en ese año 2070 son factibles y ya han sido realizados en parte. Otra cosa es que naturalmente quienes tienen los medios y el dinero para financiar la investigación en mejorar las condiciones de vida o alargar ésta prefieren emplearlo en otros fines. Es la tragedia del científico, depender casi siempre de seres con unos horizontes incomparablemente más estrechos y mezquinos. Cuando empecé a escribir esta novela no sufríamos una situación de crisis y decadencia política tan desesperanzadora. Con todo, la situación en la que viven los contemporáneos de Mathieu no es envidiable en muchos aspectos. Me interesaba describir un futuro posible y a la vez radicalmente distinto a nuestro presente. 


25.7.13

Prólogo de Félix Díaz a 2099

PRÓLOGO: ¿QUÉ ES LA CIENCIA FICCIÓN?, por FÉLIX DÍAZ GONZÁLEZ

He querido titular este prólogo de la mejor antología de ciencia ficción hispana —e internacional— con la pregunta tópica. Pero no pienso responderla desde un punto de vista literario, sino como escritor y como lector; dejo el otro trabajo a los especialistas de humanidades. Me limitaré, así, a explorar un poco sus límites, sin mayores pretensiones. 
La ciencia ficción es un subgénero de la literatura de ficción, que nace como tal en la década de los años 20 del pasado siglo; el nombre, que proviene del inglés «science fiction», indica a las claras que se trata de relatos de ficción con un enfoque científico. Eso la distingue de otras ramas, como la fantasía o la literatura de terror.
Suele decirse que la ciencia ficción transcurre en un entorno más o menos especulativo, normalmente del futuro, cuyos escenarios sean creíbles a la luz de las ciencias actuales. El tópico habitual se refiere a viajes espaciales y nuevas tecnologías. Pero no tiene por qué ser así exactamente. Si en una novela ambientada en el presente, o incluso en el pasado, se incluyen vampiros y hombres-lobo, todo el mundo estará de acuerdo en calificarla de género de terror; si, en vez de ello contiene referencias a extraterrestres, será calificada de ciencia ficción. Pues bien, ¿y si la única peculiaridad de la obra es que transcurre en una Inglaterra dominada por la España de Felipe II? ¡También es ciencia ficción! Se tratará de un género menos conocido, el de las ucronías, —ahora en auge— en donde se exploran las posibilidades de lo que ocurriría cambiando un determinado hecho histórico (en el caso aludido, que la Armada Invencible lograra su objetivo).
Pongo otro ejemplo. Hace unos años leí una novela ambientada en plena Guerra Fría, en la que un almirante de los EEUU decide buscar la forma de provocar huracanes a fin de acabar con el régimen castrista; reactor nuclear frente a las costas de Virginia, lo que provoca alteraciones del clima que llevan a una enorme tormenta de nieve sobre la costa Este. En la solapa se describe la novela como una obra de ficción política y de acción, con los escenarios en altas esferas típicos de los espías; dice, además, «que no pertenece a la ciencia ficción». 
Yo no coincido, se trata de ciencia ficción, pues especula con lo que podría ocurrir si el clima se manipula. Lo de menos es si aparecen o no científicos, que ese es otro de los tópicos de la ciencia ficción. Los géneros se pueden mezclar, y muchas veces con grandes resultados. «Soy Leyenda» es tanto una novela de terror como de ciencia ficción: la supervivencia de un hombre solo en un mundo infectado por una terrible epidemia. «Bóvedas de Acero» y «El Sol Desnudo», describen las investigaciones de un policía en sendos casos de asesinato, en un escenario donde los robots son omnipresentes y un colectivo de viajeros espaciales mantiene subyugada a la Tierra de la que proceden. 
Y al revés. «La Mano Izquierda de la Oscuridad» es un estudio filosófico y psicológico del comportamiento humano, especialmente de los tópicos sexuales; pero es también el emocionante relato del encuentro entre un terrestre y una especie alienígena, en un mundo extraño. 
Otro aspecto de la ciencia ficción, y muy discutido por cierto, es su grado de verosimilitud, de exactitud científica: que esté de acuerdo con la ciencia establecida. Se habla así de ciencia ficción rigurosa, o dura («hard science fiction») para el género que se atiene a las exigencias de la ciencia (incluyendo la imposibilidad de viajar a mayor velocidad que la luz, algo que se obvia en las series de Star Wars o Star Trek); en contra, tenemos la ciencia ficción «blanda» que acepta incluso fantasías más propias de las pseudociencias, como por ejemplo la telepatía. Eso sin llegar a las mezclas claras entre géneros, como cuando se combinan viajes espaciales (¡como si eso tuviera gran importancia!). 
Queda por analizar el último tópico de la ciencia ficción: la supuesta capacidad de predicción. 
Jules Verne fue capaz de prever el viaje a la Luna, incluso con una gran precisión. Isaac Asimov desarrolló y dio leyes a la ciencia de la robótica inventada por Carel Kapec. Y así, podría mencionar a unos cuantos «futurólogos»; pero a la vez, estaría dejando fuera a aquellos cuyas predicciones no se han cumplido, los que no acertaron ni una, ¡que son mayoría! 
En mi juventud, recuerdo que se hablaba del siglo XXI como de una época maravillosa, con inventos increíbles; y lo cierto es que tenemos inventos increíbles, pero la época no tiene mucho de maravillosa. Por ejemplo, cualquier película ambientada más allá del año 2000 hablaba de coches voladores; pero, por más que he buscado el mando correcto, aún no he conseguido que mi coche se eche a volar. Tampoco he visto ni uno solo volando, sólo lo habitual: aviones y helicópteros. Y pájaros, claro está. En una serie de los años ’60 del siglo pasado, era habitual que la gente del futuro llevara teléfonos con pantalla de pulsera; hoy podrían existir, ¡pero han de ser incomodísimos, con un teclado que no se podría tocar con los dedos! Tampoco tengo yo un robot que me ayude en la casa, y de hecho los robots que existen no tienen aspecto antropomorfo. Y ¡lo peor!, no tengo ni la menor posibilidad de comprar un pasaje en una nave espacial para irme de fin de semana a la Luna o Marte. 
Al mismo tiempo, casi nadie fue capaz de prever el enorme desarrollo de la electrónica de consumo: dispositivos minúsculos que nos permiten llevar la música a todas partes (para molestia de quienes estén cerca, y a veces no tan cerca), teléfonos inalámbricos gracias a los cuales nos pueden localizar en todo momento (por ejemplo en el cine o en clase), ordenadores tan baratos y ligeros que los podemos llevar a todas partes, ¡y que además se conectan con cualquier parte del mundo! (permitiendo conversar sobre banalidades con desconocidos de Berlín, Buenos Aires o Sydney).
Lo de los ordenadores es un buen ejemplo de la supuesta capacidad de predicción de la ciencia ficción. A mediados
del pasado siglo, se decía que cualquier computadora del futuro sería enorme, eso sí con grandes capacidades. Pero siempre sería muy cara, y ocupando grandes espacios. Pues bien, en mi casa hay ahora mismo unos cuatro ordenadores (incluyendo portátiles), no me considero precisamente una persona adinerada, ni tengo una vivienda lo que se dice grande. En el lugar donde trabajo el número de ordenadores es sensiblemente mayor, ¡y ni siquiera es una oficina!
Y casi nadie fue capaz de prever Internet; quien más se acercó fue Arthur Clarke, pero él pensó en una interconexión de las redes de telefonía. La revolución que nos han traído los ordenadores e Internet podría haber sido un buen tema de ciencia ficción para el pasado siglo, y a quien lo hubiera escrito se le alabaría hoy por sus dotes de predicción… ¡pero no existe! (o al menos, yo no lo conozco). 

Para terminar, en fin, ¿qué es la ciencia ficción? Es literatura para disfrutar. No se agobien con definiciones ni estereotipos y limítense a gozar de estos textos. 

Tienen en sus manos el nº 100 de la Colección Narrativas de Ediciones Irreverentes. Y para la ocasión, hemos seleccionado la mejor recopilación de autores hispanos, anglosajones y de otros países. Inclusive, ¡tenemos obras de Philip K. Dick, Arthur C. Clarke, Jules Verne, Kir Bulychiov, Stephen Baxter, Edward Page Mitchell y Aleksandr Beliaev, entre otros! Que los disfruten.

Literatura en español: http://www.sextocontinente.info  

Ediciones Irreverentes celebra su centenario con 2099, antología de ciencia ficción: Ray Bradbury, Philip K. Dick, Arthur C. Clarke, Stephen Baxter, Aleksandr Beliaev, Kir Bulychiov, Jules Verne, Edward Page Mitchell...

2099 Antología de Ciencia Ficción 
Edición de Miguel Ángel de Rus y Félix Díaz González
  (Narrativa, 100) 

En esta antología, Ediciones Irreverentes ha reunido a grandísimos clásicosde la ciencia ficción, como Ray Bradbury, Philip K. Dick, Arthur C. Clarke, Stephen Baxter, Aleksandr Beliaev, Kir Bulychiov, Jules Verne y Edward Page Mitchell, junto a destacados autores de la ciencia ficción actual, como Eduardo Vaquerizo, Erick Mota, Carlos Sáiz Cidoncha o Félix Díaz González e importantes escritores contemporáneos de España e Hispanoamérica.
58 autores de 14 países (Estados Unidos, Francia, Rusia, Inglaterra, Argentina,Brasil, Chile, Colombia, Cuba, España, Honduras, México, Uruguay yVenezuela) se han reunido en 2099, la gran antología de relatos de cienciaficción que Ediciones Irreverentes publica como número 100 de su Colecciónde Narrativa.
El lector encontrará textos de ciencia ficción clásica, de la edad de oro, textos distópicos o anti-utópicos, ucronías, la nueva ola del comienzo de los años 70, relatos cyberpunk, diesel punk, postcyberpunk, steampunk, ciencia ficción centrada en el impacto de grandes avances de la biotecnología, paralelismos entre la realidad actual y futuros mundos posibles, ciencia ficción dura, en la que los elementos científicos y técnicos están tratados con el máximo rigor, incluso cuando éstos entran dentro de la pura especulación, y, como era de esperar, relatos negros acerca del futuro de la humanidad, de las sociedades hiperindustrializadas y en franca decadencia.
Ediciones Irreverentes ha titulado esta antología 2099 en homenaje a 2001, una odisea del espacio; es de esperar que a finales del S.XXI alguien lea este libro con el placer de descubrir las esperanzas de los autores de nuestra época, las previsiones, los temores, incluso los errores. Pero estos últimos sólo el tiempo podrá decir si han sido errores nuestros o erroresde ellos.
Justo antes de entrar 2099 en imprenta, el 5 de junio del 2012, Ray Bradbury nos dejó. Por ello, Ediciones Irreverentes considera esta antología un modesto homenaje a uno de los autores más importantes de nuestra época.



AUTORES DE 2099
58 destacados escritores de 14 países (EEUU, Inglaterra, Rusia, España, Cuba, Brasil, México, Chile, Colombia, Francia, Venezuela, Uruguay, Argentina y Honduras) 
Ray Bradbury, Philip K. Dick, Arthur C. Clarke, Kir Bulychiov, Aleksandr Beliaev, Edward Page Mitchell, Jules Verne, Carlos Sáiz Cidoncha, Eduardo Vaquerizo, Nelson Verástegui, Manuel Villa-Mabela, Mar Cueto, Pablo Vázquez, Jesús Yébenes Montemayor, Francisco Javier Illán Vivas, Santiago Bergantinhos, Joaquín Lloréns, Francisco José Segovia Ramos, Javier Fernández Jiménez, Félix Díaz, Salvador Robles, Susana Corcuera, Elena Marqués, Juanje Lopez, Javier Martos, Pedro Pujante, Marisa Alemany, Francisco Javier Masegosa, Eduardo Higueras, Jorge Majfud, Julio Rueda, Pedro López Manzano, Alberto Chimal, Joan Llensa, Ana María Shua, Pedro Amorós, José G. Cordonié, Francisco Legaz, Andrés Fornells, Víctor Bórquez, José Luis Ordóñez, Kalton Harold Bruhl, Sergio Gaut vel Hartman, Isaac Belmar, Joseba Iturrate, José Ramón Fernández, José Isbert, Teresa Galeote, Rubén Serrano, Erick Mota, Stephen Baxter, David Navarro, Lucía del Mar Pérez, Ana Mª Coelho, Raúl Hernández Garrido, Isabel Lizarraga Vizcarra, Juan Vivancos Antón y Miguel Ángel de Rus. 
La edición literaria de esta Antología de Ciencia Ficción ha corrido a cargo de Miguel Ángel de Rus y Félix Díaz González.


NDICE
Prólogo. ¿Qué es la ciencia ficción? Félix Díaz González
Por unos watt de más. Erick Mota
La alfombra voladora- Nelson Verástegui
Tierra poblada de preguntas. Eduardo Vaquerizo
Los horribles terrestres. Carlos Sáiz Cidoncha
La máquina evangélica. Manuel Villa-Mabela
Espay 25, el mejor del mundo. Mar Cueto Aller
Aleteos. Pablo Vázquez
El alegato de Gaia. Jesús Yébenes Montemayor
Críopreservación reversible. Miguel Ángel de Rus
El secreto de Zeos Francisco Javier Illán Vivas
El virus Joaquín Lloréns
La jornada de un periodista norteamericano en el 2889. Jules Verne
Las 7 maravillas del siglo XLI Francisco José Segovia Ramos
Seré leyenda. Santiago Bergantinhos
Un mundo mejor. Javier Fernández Jiménez
Crónicas venusianas. Félix Díaz González
El elegido. Susana Corcuera
Los viejos de todos los tiempos. Salvador Robles Miras
Tres metros bajo el suelo. Elena Marqués
KindCare. Juanje López
GH39. Javier Martos
233º Celsius. Pedro Pujante
El hombre sin cuerpo. Edward Page Mitchell
Ellos no tienen miedo. Marisa Alemany
El último escudo. Francisco Javier Masegosa Ávila
Preludio a Nueva África. Eduardo Higueras Ledesma
El ombligo del mundo, 2055. Jorge Majfud
Deportados. Julio Rueda Suarez .
Rumbo al oeste. Aleksandr Beliáev
Mi mujer es un Cyborg. Alberto Chimal
El suero de la vida. Joan Llensa
Larga vida al CEO. José Ramón Fernández
El mifps. Ana María Shua
Un sueño lunar. Pedro Amorós
Luna 21. José G. Cordonié.
La posición horizontal. Francisco Legaz.
Juego de guerra. Philip K. Dick
La nave espacial escoñada con un tripulante dentro. Andrés Fornells
Madrid-Nación. Víctor Bórquez .
Última noche en el Jardín del Edén. Pedro López Manzano.
Expedición más allá de los sistemas conocidos. José Luis Ordóñez.
Saqqara. Kalton Harold Bruhl.
El precio de las gemas. Sergio Gaut vel Hartman.
Dos relojes. Isaac Belmar.
OPA Hostil. Joseba Iturrate
En un futuro incierto. José Isbert
Rahom Tabucchi. Teresa Galeote
Holópolis. Rubén Serrano .
Órbita. Arthur C. Clarke y Stephen Baxter
El espectador. David Navarro
Tiempo lóbrego. Ana Mª Coelho
La rebelión de las letras. Lucía del Mar Pérez
Enuma Elish. Raúl Hernández Garrido
El picnic de un millón de años. Ray Bradbury
Aceleración final. Juan Vivancos Antón
La rosa de los tiempos. Isabel Lizárraga Vizcarra
Sesenta años después. Kir Bulychiov
Sobre los 100 números de Narrativa Irreverente. Miguel Ángel de Rus


Literatura en español: http://www.sextocontinente.info