Mostrando entradas con la etiqueta 451. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 451. Mostrar todas las entradas

4.3.19

“Decadencia”, de Adrián Tejeda Cano

Decadencia
Autor: Adrián Tejeda Cano

Colección 2999. Nº: 12
ISBN: : 978-84-17481-05-6 • 252 páginas • PVP:15€
Obra ganadora del II Premio 451 
de Novela de Ciencia Ficción

  
En Decadencia se analiza la historia de las civilizaciones, la de sus hombres y la de los Estados. Es una historia de corte distópico que sigue la línea marcada por la anterior obra de Adrián Tejeda, ,Pangea, en la que la civilización basaba su estructura en la existencia de un recurso natural imprescindible para su subsistencia, el Locker, que condicionaba la naturaleza y la organización del Nuevo Orden. El mundo se dividía en tres castas: los consumidores del mineral, quienes disfrutaban de ese beneficio divino por razones de casta, y los otros, los que se dedicaban a producirlo. Aquellos que no eran válidos para una cosa u otra simplemente sobraban. En esta obra el Estado es el "guardián" del bien común, apoyado en el adoctrinamiento espiritual que otorga la religión. Está demostrado que el origen de las religiones descansa en la necesidad de los Estados de salvaguardar el orden social, tal y como se muestra en Decadencia.

La trama discurre por escenarios alejados del mundanal ruido, puesto que esos son los entornos donde ha de habitar el superhombre en su devenir, que llegará tras la "Aurora" de los tiempos. Nos movemos por parajes donde la soledad es la única compañía del "caminante y su sombra". Decadencia es ciencia ficción, pero además es una lucha en las alturas donde conviven las ideas de Nietsche o Dostoievski. El hombre del futuro que destruya el Nuevo Orden es el reflejo del superhombre nietzscheano.

ADRIÁN TEJEDA CANO

(San Vicente de Alcántara, Badajoz. 1979) 

Adrián Tejeda es biólogo de formación, es profesor de Secundaria. 
Se presentó como escritor con la novela de ciencia ficción Pangea
Decadencia, su segunda novela, es la obra ganadora del II Premio 451 de Novela de Ciencia Ficción, convocado por Ediciones Irreverentes.

Ha aparecido en la antología de relatos dedicada a Londres, de M.A.R. Editor.

COMPRAR EL LIBRO
Toda la información sobre la obra en  http://www.edicionesirreverentes.com/2099/Decadencia.html

Colección 2099 de Ciencia Ficción, en http://www.edicionesirreverentes.com/2099/cifi.html 

16.1.15

Pangea, novela de Adrián Tejeda


El Nuevo Orden es ya una realidad: la metamorfosis social ha finalizado, y por ende el fin de la génesis de la sociedad más eficiente en la explotación del Locker que jamás haya existido. Como consecuencia de ello, los seres deficitarios, los restos de las culturas imperfectas de épocas pasadas, son ya un vago recuerdo del que casi nadie habla, que las castas dominantes del nuevo sistema han tratado de silenciar y exterminar. No obstante, un hallazgo inesperado puede llevar al traste con todo este plan: los manuscritos de Pangea, la prueba gráfica que delata la verdad de ese grupo demonizado, y que uno de los miembros de la clase productora de este nuevo orden social (el ciudadano K) va a dar a conocer.

            Se enfrentan realidades de dos mundos aparentemente coetáneos: en uno la necesidad del Locker, el recurso básico de la sociedad diseñada al amparo del Nuevo Orden y que hace que todo gire en torno a la optimización en los métodos de obtención del ansiado recurso, incluyendo una organización social totalmente despiadada e injusta. Del otro lado, una civilización ancestral cuyas normas únicamente contemplan el desarrollo del Eanna, el concepto del SER humano que ellos disponen. Dicho pueblo ha permanecido oculto desde hace milenios aunque nuestro protagonista está convencido de su existencia y no duda en embarcarse en un viaje sin retorno hacia el país entre los dos ríos, en un intento de encontrar respuestas a sus dudas infinitas. 

El autor: ADRIÁN TEJEDA CANO
(San Vicente de Alcántara, Badajoz. 1979)
 
Biólogo de formación, ejerce como profesor de Secundaria. Pangea es la obra finalista del concurso 451 de Novela de Ciencia Ficción, en la que muestra sus influencias de Tomás Moro, Tomasso Campanella, George Orwell, Aldous Huxley, Philip K. Dick, H.P. Lovecraft o Ray Bradbury.
 
ISBN: 978-84-16107-29-2 •  174 páginas •  PVP:14€
Más información en la web de Ediciones Irreverentes http://www.edicionesirreverentes.com/2099/Pangea.htm

29.1.14

Entrevista a Pedro Pujante por "El absurdo fin de la realidad", Premio 451 de Novela de Ciencia ficción

P.-¿Qué destacarías de El absurdo fin de la realidad?
R.-Es una novela distinta y original que, aunque parta de algunos presupuestos de la ciencia-ficción,
viajes en el tiempo y visita extraterrestre incluidos, está teñida de ironía y sarcasmo, de humor y de mucha, mucha literatura. Es una antinovela de ciencia-ficción que se parodia a sí misma y que yo he transcrito de lo que RayBradbury y Borges me dictaban en mis estados de trance (Pedro Pujante se ríe).


P.- Al parecer el argumento ya da algunas de las claves para entenderla, ¿verdad?
R.- Así es. Unos extraterrestres se disponen visitar un pueblo mediterráneo. Así que el escritor
oficial del pueblo prepara una especie de discurso de bienvenida. A medida que prepara el discurso habla y piensa en libros y autores, hace referencias a películas que le resultan interesantes, detalles pintorescos de Orentes, su pueblo y muchas otras anécdotas de lo más delirantes. Pero comienzan a ocurrir fenómenos extraños y la realidad empieza a deformarse. Bueno, creo que habrá que leer la novela para descubrir qué misterios y enigmas encierra.

P.-¿Y por qué incorpora una cita al inicio de cada secuencia, tienen algún sentido argumental?
R.-Las citas las he incorporado como una especie de títulos de los ‘capítulos’. A veces indican de qué se va a hablar en ellos, a veces no. Son un puro juego, y lejos de tratar de sentar cátedra o de dotar al libro de autoridad, solemnidad o extrema seriedad, están pensadas para lo contrario. Para reírme un poco del uso de las citas, que el lector las lea como un intertexto, son un guiño a él. Algunas son serias y reales. Otras son apócrifas (o no, el lector debería averiguarlo, es un juego y de eso tratan). Hay una que viene a decir lo siguiente: ‘Esta cita no sé por qué la he escrito, pero creo que quedará bien.’ El autor. Lo cual demuestra lo poco en serio que me he tomado el asunto de las citas y lo mucho que de divertimento hay en ellas.

P.- El libro ganó el  Primer Premio 451 de Novela de Ciencia Ficción de Novela que promueve Ediciones Irreverentes, ¿Qué ha supuesto para usted?
R.-Un premio como el de una editorial independiente tan destacada como Irreverentes ha sido para mí una alegría por varios motivos. Primero una felicidad porque es una editorial que admiro por su trabajo y por su búsqueda incesante de literatura de calidad, huyendo de lo comercial y de la basura, que apuesta por los autores jóvenes y que también ha publicado a escritores admirados por mí como Bradbury, Paco Umbral o incluso Pirandello. Y también porque me ha permitido poder dar a conocer mi novela, algo que hoy día es bastante difícil para los escritores que no aparecemos en tertulias televisivas o escribimos novela histórica.

P.- He leído a un crítico escribir que la novela es ‘lúdica y a contracorriente’. ¿Está de acuerdo con tal calificación?
R.-Los críticos casi siempre se equivocan, aunque esta vez estoy totalmente de acuerdo. Es un artefacto lúdico que trata de provocar risas pero también ideas, pensamientos, reflexiones. Y también tiene una clara vocación de ‘irreverente’, de subversivo. Estoy muy contento con las críticas que ha suscitado y al contrario de lo que pensaba está llegando a  mucha gente. Algunos lectores me han escrito desde Canadá para interesarse por el libro y sé que alguien de Turquía se ha hecho con un ejemplar. 


Entrevista a Abel Bri por "Ander". Accésit del premio 451 de Novela de Ciencia ficción

P.-¿Cómo nace la idea de una novela futurista como Ander?
R.- Las fuentes de inspiración, para mí, son múltiples. Como escritor, busco ideas en cuanto me rodea: vivencias, televisión, cine, noticias, revistas, cómics y, en este caso, surgió mientras leía un libro de ciencia ficción, Dune. Soy un lector lento porque, para mí, los libros son ventanas que me llevan a evocar e imaginar otras realidades, y a cada página que leo, dejo escapar mi imaginación. La idea de Andersurgió con una pregunta que me hice a mí mismo: ¿Y si se descubriera un planeta de condiciones extremas, pero habitable para el ser humano, y allí se adiestrara un ejército invencible? Así, cree un relato en el que, siguiendo la ley de la selección natural, en ese planeta, se forja a soldados que compiten entre ellos para sobrevivir.

P.-¿Una historia así puede resultar demasiado lejana e irreal para un lector?
R.-Mi objetivo con el libro no ha sido contar una historia grandilocuente, ni una compleja trama política. Lo que pretendía era contar la historia de unas pocas personas, reales, de carne y hueso, a quienes el destino coloca en una situación límite. Son héroes involuntarios, son personas a quienes condenan a matar para sobrevivir. En esta novela he buscado perfilar personajes cercanos, realistas, que, pese a ser adiestrados para asesinar como máquinas, no dejan nunca de ser humanos. Y, como cualquier humano, se plantean rebelarse contra un sistema opresivo.

 P.-¿Puede haber paralelismos entre este relato futurista y la actualidad?

R.-Sí, a menudo los escritores nos alejamos de la realidad para poder retratarla fielmente sin tapujos. En este caso me he ido muy lejos para hablar de algo mucho más crudo, cruel y terrible que la ciencia ficción, porque es realidad. En cierto modo, para esta historia me inspiré en los niños soldado de Sierra Leona, a quienes, siendo muy pequeños les daban un arma y, drogados, les obligaban a matar a su propia familia, a violar a mujeres inocentes y los reclutaban para sus fines. Sin embargo, en mi historia, como en la realidad, por descorazonadora que sea la situación, queda un camino para la esperanza, pues, por ejemplo, algunos de estos muchachos de Sierra Leona fueron rescatados y reintegrados en la sociedad, arrepentidos de unos crímenes de los que no eran culpables, no les dieron más opción que matar o morir. Igualmente, los protagonistas deAnder conservan su humanidad y tienen fe en un futuro sin asesinatos.


P.-¿Cuáles son los atractivos que ofrece el libro?
R.-Se trata de un libro con un estilo de narración directo y un vocabulario sencillo y ágil, con breves descripciones que invitan al lector a imaginar nuevos mundos y que, sobre todo, se vuelca en la acción. Es decir, en esta historia la forma está al servicio de la historia, el lenguaje pretende ser muy visual y no entorpecer la lectura. Es un libro pensado para disfrutar, para lectores que ven en la literatura, sobre todo, un componente lúdico y de evasión. No obstante, a través de las situaciones que planteo, también invito al lector a una serie de reflexiones sobre la naturaleza humana y lo desafío a que se pregunte qué haría él en dilemas semejantes. 
 P.-¿A qué público va dirigida la novela?

R.-Yo, aunque suene a tópico, escribo para mí mismo. Este es un libro que me hubiera gustado descubrir, por el que me hubiese dejado atrapar. Por la temática y por el vocabulario, es una obra apta tanto para adolescentes como para lectores adultos, una historia cercana a los cómics de ciencia ficción y aventuras, de los que soy un gran lector. Debido a mi profesión tengo contacto directo con los adolescentes y muchos me han dicho que han disfrutado de su lectura. Sin embargo, cabe precisar que no se trata del libro que a los padres les gustaría que leyeran sus hijos, sino del libro que le gustaría leer a sus hijos. Quiero decir que no hay nada edulcorado, es un libro violento, y tampoco aparece ningún tipo de moralina. No pretendo aleccionar a nadie, sino favorecer la lectura por placer mientras invito al lector a que saque sus propias conclusiones o lecturas. De cualquier manera, no es un libro pensado para adolescentes, sino para cualquier lector que tenga capacidad de soñar, y, de hecho, me ha sorprendido cómo lectores que jamás habían leído nada de ciencia ficción porque es un género que, a priori, les causaba rechazo, me han felicitado por cómo les ha atrapado esta obra. 

Más información en la web de Ediciones Irreverentes  http://www.edicionesirreverentes.es/2099/Ander.html

Entrevista a Mario Martín Gijón, autor de "Un día en la vida del inmortal Mathieu"

P.- ¿Mathieu Beaujour, personaje de la novela, esconde alguna clave?
R.-Como dije en una ocasión, no puedo entender la escritura de ficción sino como una forma de dar voz a personajes ficticios que empiezan a hablarme. Empecé a escuchar a Mathieu Beaujour, a través del tiempo y del espacio, hacia finales de 2008, y supongo que empecé a oírle por un interés cada vez más acuciante por las mismas cosas que le ocupaban a él. Todos los avances biotecnológicos que se cumplen en el año 2070, en el que se sitúa Mathieu, han sido previstos desde hace años por científicos y pensadores como Raymond Kurzweil, Aubrey de Grey, Nick Bostrom o Allen Buchanan, del movimiento transhumanista, por desgracia aún poco conocido en nuestro país. El apellido del personaje, obviamente, puede referirse a su condición idealista y utópica, y su empeño por construir días mejores. No se refiere a ninguna persona de actualidad, si es a lo que te refieres.

P.-¿Cuál es la fórmula para que una novela fantástica funcione?
R.-No sé si esta novela funcionará o no, eso deberán decidirlo los lectores. De todas formas, creo que en este caso sería más apropiado hablar de novela prospectiva o futurista, que trata un desarrollo seguramente poco probable del mundo, pero más factible, sin duda, que los viajes en naves espaciales. El protagonista de mi novela dice en un momento: “Recuerdo con qué ingenuidad, hace más de un siglo, creíamos que nuestro futuro estaba en lejanos viajes interestelares (...) Pero los viajes más importantes, las expediciones más escalofriantes y los pasos más gigantescos para la humanidad fueron, por supuesto, los que se realizaron dentro de nosotros mismos”. Creo que en un intento como éste es preferible no pretender describir demasiado en detalle un futuro que siempre será imprevisible, dejar una zona de incertidumbre que cada lector pueda completar a su gusto.
 P.- ¿Cuáles son tus referentes literarios?
R.- Soy muy promiscuo literariamente y por otra parte nunca me he sentido parte de un grupo o corriente literaria. En este libro en concreto hay guiños a escritores como Michel Houellebecq, Ricardo Menéndez Salmón o J. G. Ballard, pero sin embargo creo que la influencia más decisiva en este libro han sido los ensayos predictivos de autores como los que mencioné antes. Por otra parte, la figura de Miguel de Unamuno está muy presente en la obra, pero desde una óptica que a mi entender le vuelve más actual que nunca.

P.- El tiempo es un elemento importante, ¿es una noción clara para ti, cómo defines el tiempo?

R.- Vaya, menuda pregunta, Astrida. ¿Lo es para alguien? Somos tiempo, no hay que haber leído a Heidegger para saberlo, y por eso cualquier modificación en nuestro lapso vital cambiaría nuestra óptica sobre muchas cosas. La radical longevidad de la que disfrutan los habitantes del mundo de Mathieu (quiero especificar que no son inmortales en sentido estricto, y probablemente nunca lo serán, aunque es el objetivo que persiguen, como lo persigue Kurzweil y otros) supondría una forma muy distinta de ver las cosas, desde el desarrollo de una carrera profesional hasta las relaciones personales. Mathieu Beaujour, como psicólogo y optimista que es, enfatiza los aspectos positivos, como el mayor tiempo que existe para disponer de otras oportunidades en la vida, pero también hay otros nada positivos.
P.- ¿Crees que el futuro del que nos habla la novela va a cumplirse?
R- No quise hacer de profeta, aunque me interesa señalar que los cambios más importantes de la vida en ese año 2070 son factibles y ya han sido realizados en parte. Otra cosa es que naturalmente quienes tienen los medios y el dinero para financiar la investigación en mejorar las condiciones de vida o alargar ésta prefieren emplearlo en otros fines. Es la tragedia del científico, depender casi siempre de seres con unos horizontes incomparablemente más estrechos y mezquinos. Cuando empecé a escribir esta novela no sufríamos una situación de crisis y decadencia política tan desesperanzadora. Con todo, la situación en la que viven los contemporáneos de Mathieu no es envidiable en muchos aspectos. Me interesaba describir un futuro posible y a la vez radicalmente distinto a nuestro presente.