25.7.13

Asesinatos profilácticos, Antología del relato Negro IV. Guillermo Orsi, Willy Uribe, Jerónimo Tristante, Miguel Ángel de Rus, Juan Ramón Biedma, Cristina Fallarás, Raúl Argemí, Pedro de Paz, Carlos Augusto Casas...

Edición y prólogo de Santiago García Tirado
Las historias más negras y criminales. Una joya de la Literatura Negra; asesinatos hermosos, crímenes que logran recuperar el equilibrio del mundo, otros con sabor a justicia y poesía, o a venganza. La ciudad atravesada por historias violentas.
Guillermo Orsi, Willy Uribe, Jerónimo Tristante, Miguel Ángel de Rus, Juan Ramón Biedma, Cristina Fallarás, Raúl Argemí, Pedro de Paz, Carlos Augusto Casas, Andrés Fornells, Manuel Villa-Mabela, Álvaro Díaz Escobedo, Daniel Barredo, Kalton Harold Bruhl, Joseba Iturrate, José Luis Ordóñez, Isaac Belmar, Carlos Salem, Joaquín Lloréns, Julio Fernández Peláez, Teresa Galeote, Emilia Luna, Manuel A. Vidal, Alberto Castellón, Iván Teruel, J. Manuel Fdez Argüelles, Manuel Gómez Gemas. Los mejores autores negros del momento presentados por el responsable de la edición, Santiago García Tirado. Ni en Chicago años 30 nació una generación así.
Asesinatos profilácticos es la más reciente continuación de las tres Antologías del Relato Negro publicadas hasta el momento. Estamos antes el mejor elogio de la venganza como justicia y como acto estético, un libro vanguardista, irreverente, que niega las grandes palabras e incita a los hechos. El lector de todas las sociedades ha sentido fascinación por la sangre; la novela negra se ha presentado como un elemento aleccionador contra la enormidad en épocas de puritanismo; y en épocas de libertad moral, como una muestra del ser primitivo y libre que vive en nosotros. En esta antología negra se hacen propuestas al lector que le incitan a acabar con el orden establecido de sus ideas, liberar sus represiones.
NDICE
Prólogo. Santiago García Tirado
El cirujano. Guillermo Orsi
De perros e hijos. Willy Uribe
Veinte años, un lago, un recuerdo. Miguel Ángel de Rus
Arroz con puntillas oxidadas. Juan Ramón Biedma
Los asesinos (Remaque Hemingway.) Raúl Argemí
El caos asesino. Santiago García Tirado
Chop suey. Carlos Augusto Casas 
La recogió a la puerta de una iglesia. Andrés Fornells 
Una época de mierd.a Pedro de Paz 
La gata coja. Cristina Fallarás 
Pequeños paquetes. Carlos Salem 
La malvada agente de aduana.s Manuel Villa-Mabela 
Abel mató a Caín. Álvaro Díaz Escobedo 
Matar al perro. Daniel Barredo
Instrumento de justicia. Kalton Harold Bruhl
Cuatro veces muerto. Joseba Iturrate 
El amor solo existe en las novelas. José Luis Ordóñez
La puerta verde que se abre al revés. Isaac Belmar
Mi princesa. Joaquín Lloréns 
Rosas blancas para Putin. Julio Fernández Peláez
El asesino. Teresa Galeote 
Baloubet. Emilia Luna Martín 
Cara de porcelan.a Manuel A. Vidal 
Réquiem por Ruggiero Benvenutto. Alberto Castellón
Medio segundo antes. Iván Teruel 
Un trabajo por hacer. José Manuel Fernández Argüelles 
La pistola. Manuel Gómez Gemas 
Bruno. Jerónimo Tristante 

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El hombre que se ríe de todo, Miguel Mihura, Jardiel Poncela, Cristina Fallarás, Eduardo Mendicutti, Alonso de Santos y otros

Titular un libro que recoge el mejor humor mundial, El hombre que se ríe de todo, es tener claro que la cumbre del humor fue pisada por primera vez por genios como Enrique Jardiel Poncela y Miguel Mihura, antes de que Wodehouse, Musselman y Achille Campanille se convirtieran en la versión descremada de estos clásicos de la literatura. El humor de Jardiel Poncela y de Miguel Mihura va más allá del chascarrillo, del pasatiempo,araña la condición humana, profundiza, hasta convertirse en la cicatriz de nuestros males.
Jardiel Poncela y Miguel Mihura son los estanda rtes de este libro de Ediciones Irreverentes lleno de clásicos de la literatura de humor y la ironía como Karel Capek, Jules Renard, Oscar Wilde, Huysmans, El Vizconde de Saint-Luc, Antón Chejov, Saki y Bierce; el humor hispanoamericano está representado por el colombiano Nelson Verástegui, el nicaragüense Arquímedes González y el venezolano Norberto José Olivar; y la mejor literatura de humor española aporta nombres como Alonso de Santos, Miguel Ángel de Rus, Eduardo Mendicutti, Alberto Castellón, Ignacio del Moral, Cristina Fallarás, José M. Fdez Argüelles, Gonzalo López Cerrolaza, Francisco José Peña, Andrés Fornells, Joseba Iturrate, Elena Marqués, Salvador Robles, Joaquín Lera, Javi J. Palo, Andrés Sopeña, Sara Gª-Perate, Francisco Legaz, Julio Fernández, Félix Díaz González, José Mª Fernández Álvarez, Álvaro Díaz Escobedo, Rosario Martínez e Izara Batres.
¿Los temas? Los de siempre: amor y desamor, un muerto por error que se queja a Dios, un cura descreído que está predestinado a salvar a la humanidad, una tienda en la que alguien (parece una anécdota apócrifa) compró un libro; un ciudadano español que presenta formalmente sus credenciales como futuro rey de España; dictadores que han perdido el >equilibrio psicológico. El hombre que se ríe de todo, es el mejor libro de humor desde hace medio siglo, incluyendo los tratados sobre el Fin de la Historia y los comunicados de la OTAN. Más saludable y efectivo que los antidepresivos y los ansiolíticos.


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Ojos de gato, Lourdes Ortiz

Lourdes Ortiz convierte Madrid en una metáfora de la ciudad contemporánea, por la que deambulan y en la que veces se encuentran mujeres maduras buscando un amante cariñoso, hombres que sólo buscan sexo rápido y carente de sentimientos, muchachos negros, árabes o hispanos —pobres— que se han jugado la vida para llegar a España y que no siempre encuentran ni siquiera comprensión, chicas del tercer mundo pervertidas por aburridos padres de familia españoles, futbolistas estrellas mediáticas que se convierten en el sueño, incluso en el mito, de una mujer que añora la lealtad, el valor y la responsabilidad en un hombre como Zidane, muchachas menores de edad que ascienden a la categoría de vírgenes a las que adorar y caperucitas postmodernas. Incluso hay algún tratado del alma humana, como el de ese muchacho norteamericano convertido en talibán, cerca de la muerte, y que vuelve al redil de las antiguas creencias en un proceso de deconstrucción de la personalidad que vemos habitualmente en nuestro entorno y que resulta desgarrador. No sabemos muy bien quienes somos, y nos damos cuenta en estas páginas. Lourdes Ortiz, siempre bien recibida por la crítica y el público, demuestra una vez más las razones del respeto por su obra y su larga estancia a la cabecera de los escritores españoles másdestacados en los últimos años.

LOURDES ORTIZ Es autora de narrativa, ensayo y teatro. Su último gran éxito ha sido la novela Las manos de Velázquez, (editada por Planeta). Entre sus novelas más valoradas, destacan Urraca, La liberta, La fuente de la vida (finalista del Premio Planeta), Antes de la batalla, En días como estos, Picadura mortal y Luz de la memoria, varias de ellas traducidas a diversos idiomas. Antes de Ojos de gato ha publicado dos libros de relatos: Los motivos de Circe y Fátima de los naufragios.
Es autora de ensayos como El sueño de la pasión, Rimbaud, Larra (Escritos políticos) o Camas. Sus obras de teatro más conocidas sonLa Guarida, (Primer Premio El Espectáculo Teatral, Ediciones Irreverentes) Las murallas de Jericó y El cascabel al gato. Colabora habitualmente en medios de comunicación y ha participado en la Antología del Relato Español (Ediciones Irreverentes).



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Adalides del progreso,de Antonio Gómez Montejano

Ganador de la II edición del Premio Nacional de Novela Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI
Estamos en el mejor momento del reinado de Alfonso XIII, el rey que llevará a España primero a sufrir una dictadura y después, a la guerra civil. En el Madrid de principios del S. XX un fotógrafo capta por azar la imagen del anarquista que cometió el atentado contra Alfonso XIII el día de su boda. El hecho desencadena una serie de acontecimientos coincidentes con un súbito incremento de muertes aparentemente accidentales. Un agente de la sección montada de la Guardia Municipal, sobrino del fotógrafo, lleva a cabo una investigación con la ayuda de un amigo, inspector de la Policía Gubernativa, en un periplo por el Madrid de aquella época caracterizada por la introducción de nuevas invenciones, por sus barrios típicos, sus establecimientos característicos y los tradicionales lugares de entretenimiento. Como trasfondo, figura la relación amorosa del guardia con una joven condicionada por un misterioso pasado, en unos momentos de agitación social en los que proliferan movimientos revolucionarios y sociedades secretas con intereses ocultos.
ANTONIO GÓMEZ MONTEJANO (Madrid, 1958). Es licenciado en periodismo por la Univ. Complutense y master en comunicación y asuntos socioculturales por la Universidad Juan Carlos I. Experto en información sobre seguridad, sus primeros libros fueron ensayos sobre esta temática. Es autor doce obras literarias pertenecientes a diferentes géneros y publicadas en distintas editoriales. En novela destacan La noche de las sirenas azules, Los cuadros del tiempo y El secreto del órgano. También ha escrito ensayos como Las doce en punto y sereno y El pulso de la ciudad; compilaciones de anécdotas, como Policía Municipal ¿dígame?, y de cuentos, como Relatos policiales de Madrid. Es autor de obras teatrales, como La Ronda de San Juan y La vida no tiene prisa.
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Antología del Relato Negro III

La Antología del Relato Negro III no se ciñe al arte novelado de matar ni al mundo del crimen profesional, ni siquiera tiene mucho que ver con los textos que originalmente se publicaron en la revista Black Mask de EEUU y en la colección Série Noire francesa.
Ediciones Irreverentes hace una propuesta vanguardista de la Serie Negra presentando las nuevas tendencias que ofrecen los escritores más actuales: fusión de relato negro con erotismo, con realismo social, crímenes en serie, el relato negro influido por los medios de comunicación, perversiones psicológicas, además de incluir una amplia selección de jóvenes autoras que presentan sus respectivas visiones del género.
Ediciones Irreverentes ha reunido a escritores de España, Argentina, México, Perú, Nicaragua y Honduras. Junto a los nuevos valores, están presentes en esta antología clásicos actuales como Francisco Nieva, Horacio Vázquez-Rial, José Luis Alonso de Santos o Joaquín Leguina, entre otros. Un lujo para los amantes de la buena literatura.
Esta obra se une a las Antologías del Relato negro I y II, anteriormente publicadas por Ediciones Irreverentes, conformando una amplísima selección del relato negro hecho en los últimos cien años, incidiendo en esta ocasión más en las vanguardias.
Los amantes del género negro tienen en esta selección de textos la seguridad de disfrutar durante un buen número de horas de las historias más tétricas, oscuras y criminales.

AUTORES QUE HAN PARTICIPADO:
• Sasi Alami • Joaquín Lloréns • Fabricio de Potestad • Horacio Vázquez-Rial • Andrés Fornells
• Carlos García Miranda • Rodrigo Pardo Fernández • Kalton Harold Bruhl • Manuel A. Vidal • Teresa Galeote
• Jaime Palacios • Carolina Sánchez Molero • Francisco José Peña Rodríguez • Joaquín Leguina • Isaac Belmar
• Manuel Villa-Mabela • Álvaro Díaz Escobedo • María Zaragoza • Cristina Padín • Eva Díaz Riobello
• Rosario Martínez • Alejandro Ruiz • Salvador Robles • Mario Cuenca Sandoval • Daniel Barredo
• Joseba Iturrate • José Luis Alonso de Santos • Elena Marqués • Arquímedes González
• Carlos Augusto Casas • Mila Guerrero • Thais Nadal • Francisco Nieva • Miguel Ángel de Rus

8.7.13

Fiesta Irreverente Veraniega, el próximo jueves, 10 de junio, a las 20,30h

Fiesta Irreverente Veraniega, el próximo jueves, 10 de junio, a las 20,30h
Presentamos en el Café Comercial, Glorieta de Bilbao, 7, 28004 Madrid, el libro
La isla y otros relatos, (Ediciones Irreverentes) de Francisco Javier Illán Vivas
Y dos antologías que no estarán en distribución hasta septiembre, pero que podréis tener en primicia mundial:
Praga (M.A.R. Editor) y 2099-b (Ediciones Irreverentes)
Con la participación de: Sara García-Perate, Guillermo Sastre y Miguel Ángel de Rus
Te esperamos en el Comercial (1ª planta), Glorieta de Bilbao 7, el jueves a las 20,30h
Enlaces a los libros:
Praga http://www.mareditor.com/narrativa/PRAGArelatos.html
La isla y otros relatos http://www.edicionesirreverentes.com/narrativa/LaIslaIllanVivas.html
2099-b http://www.edicionesirreverentes.com/2099/2099B.html

23.5.12

TERROR 04.- Regalo de iniciación, Liliana Savoia (Argentina)

Ese jueves 19 de abril,  sigue siendo, para mí, un recuerdo imborrable, sobrevive  tan claro como si fuera ayer, o mejor aún, como si fuera hoy. Los acontecimientos que ocurrieron anterior y posteriormente  generaron en mí un análisis que mejor nunca hubiera hecho.
Faltaban quince minutos para las siete de la tarde, salíamos de la capilla como todos los días, habíamos terminado las vísperas, oración tan querida por la mayoría de mis hermanos que realizábamos diariamente a las seis en el oratorio del convento  como en todas las abadías  del mundo. Esa tarde unas horas antes, fray Horacio, me comentó de un libro antiguo que leyó sobre la mariposa negra, y su simbología relacionada con la muerte.

       Después de casi tres cuartos de hora salimos de la capilla directos al comedor, espacio no solo para  comer, sino conversar, reír, compartir, y de hecho cenar. Como era jueves la cena duró aproximadamente una hora. Luego tuvimos tres cuartos de hora para recrearnos, hacer tareas

Entré en mi celda, me lavé los dientes, me puse el pijama. Cumpliendo con la rutina tomé mi libro, eran alrededor de las diez.

El convento tiene dos edificios grandes: uno antiguo de madera, llamado  “el noviciado” , donde tienen sus celdas los novicios, la biblioteca antigua que guarda libros antiquísimos y la habitación del padre abad. En el otro de concreto, el seminario, donde se hallan las demás habitaciones, el comedor, la capilla, la cocina, y otros cuartos.

Mi habitación estaba en el edificio de madera, cerca del campanario, Los hermanos mayores, consagrados  sacerdotes,  como Edgar, Teodoro y Giorgio, contaban  historias sucedidas en esa antigua edificación.

Nuestro sacristán Juanito, un hombre sencillo e ingenuo, que realizaba la limpieza del templo mayor, me contó de la mujer del velo negro con un bebé en brazos que se aparecía en el campanario. Decía que ella, al bajar,  entraba en la única habitación vacía del noviciado que estaba frente a la de Juanito; él siempre terminaba su relato contando, que desde su cama, podía verla a través del orificio de la cerradura, sentada en su cama dándole de mamar a su bebé y levantando el rostro para mirarlo.

Cuando vi mi reloj eran ya las doce y diez de la noche, yo seguía leyendo, sin sueño aún. Apagué la lámpara y traté de dormir, pasaron como unos quince minutos de silencio y quietud, cuando escuche un murmullo de voces, sentí un escalofrío, era semejante al coro de los frailes cuando cantaban en la capilla, pero lo extraño era que a esa hora no había oración y haberla  me habrían avisado. Me levante dirigiéndome hacia la capilla, caminaba inquieto y tembloroso, no podía dejar de pensar en lo que encontrar. Al llegar, la  sorpresa latigó mi corazón, observé  que la capilla estaba llena, de un lado los frailes, del convento vecino, eran la rama femenina de la orden. Todos rezaban en latín con mucho fervor, como suplicando. Sin embargo,  mayor aún fue mi asombro al ver que no estaba el sagrario dorado de siempre, sino colocado  en el extremo lateral izquierdo. Descansando sobre un pedestal de madera una urna marrón, barnizada, desconocida; una de las religiosas se dirigió hacia allí, abrió su puertecilla y sacó un pequeño copón dorado repleto  de ostias, lo puso en el altar central. Todos se arrodillaron, yo congelado por la extrañeza del acontecimiento, también me arrodillé. “Oramus et Dominus nostrum”, se escuchaba a coro, yo no entendía nada, miraba hacia todas partes, todos tenían las capuchas colocadas sobre sus cabezas,   leían un librito que yo no tenia, que desconocía. El ambiente era de sacro temor, estaba seguro que algo sucedía. Nadie voltio a mirarme, ¿Qué pasa Señor, atiné a preguntarme? Era lo único que pensaba. ¿Que pasa, Señor? ¿Qué pasa?

En eso, abrió la puerta de la capilla, nuestro padre Juan, el abad, con su imponente hábito blanco humo, agitado.

¡Horacio! Me llamó con voz potente pero baja ¡ven conmigo!, Salí de inmediato y me encontré con otro grupo de frailes que lo acompañaban, sin tiempo de preguntar nada, me empujaron en dirección a la cocina que daba al comedor y a la entrada del noviciado. Era una especie de portal que dividía los dos edificios, por un lado el comedor y por el otro una salita; mientras caminábamos un hermano me puso la capa del hábito, otro una guitarra en la mano  diciéndome en voz baja ¡Sol y Re, Sol y Re! Cuando llegué a la puerta de la cocina vi que también estaba el hermano Edgard en las mismas condiciones que yo, también con una guitarra, sus dedos variaban las notas sol-  re, sol – re.

              La salita que colindaba con el comedor era de tipo colonial barroco, en ella se recibía a los familiares de los frailes que esporádicamente venían de visita, tenia por un lado, el que daba a la pared, dos sillones rojos de terciopelo y por el otro lado la salita en si, con una mesita de centro y siete sillas. Contra la pared una antigua radiola que ya nadie usaba. Cuando me asome por el portal mi sangre se congeló, vi que había una cortina que dividía en dos a la salita justo por la mitad. Al otro lado de la cortina se traslucía la figura de una mujer, desnuda,  de frondosa cabellera, danzando, en medio de otras figuras que parecían estar detrás de ella, como en una orgia oscura, tenebrosa y diabólica. Sentí un frío desgarrador recorrer mi cuerpo y estacionarse en mis manos, me dolían. Edgard y yo nos miramos, vimos nuestros rostros pálidos casi amarillos, los labios blancos, supimos que debíamos que entrar para escondernos detrás de  los sillones rojos, utilizarlos como trincheras, hacerle frente a esa oscura figura femenina que había conmocionado el convento y que tenia a los frailes y  monjas orando y llorando en la capilla. Cerramos los ojos y nos encomendamos al bien, a la fuerza del amor que nos había llevado a encerrar nuestras vidas en un monasterio. Éramos mitad monjes mitad soldados, había llegado el momento de demostrarlo, cada uno con su guitarra como si fuera un rifle. Yo no podía abrir los ojos, no podía relajar los dedos helados de mis manos; el aire era rancio, denso, la luz se había tornado  rojiza,  el tiempo se había convertido en un eterno presente.

Traté de concentrarme, de recordar las sacras notas del Réquiem de Mozart que había escuchado durante el día, me asomé por el respaldo del sillón y comprobé que la mujer aún estaba allí, bailando y al padre abad, arrodillado, casi en el portal de la salita con sus manos juntas a la altura del pecho, sus dedos entrecruzados, sus ojos cerrados y su cabeza inclinada, ¡Sol y Re! ¡Sol y Re! Escuchaba que repetía frenéticamente. Miré a Edgar. Él recibió mi  mirada con estupor, nos arrodillamos, comenzamos a tocar,  nunca antes, tres rasgueos para cada nota comenzando por Sol, las guitarras no se escuchaban.

 ¿Qué es esto, me pregunté? ¿Qué sucede? El frío del miedo se iba alejando por el calor del esfuerzo, seguíamos tocando. A la tercera secuencia de notas retumbó todo el lugar, fue un grito ensordecedor que contenía otros gritos en su interior. La mujer ya no danzaba si no que se retorcía, sus manos querían arrancarse el cabello, me di cuenta, por lo gritos que emitía, que sentía dolor, mucho dolor, que las notas que tocábamos, aunque no las escucháramos, la herían. Escondido detrás de mi trinchera, empecé a sentir un poco de confianza, de alguna manera supe que no podía exponerme a su mirada, que eso sí sería mi fin y no me expuse, seguí tocando las notas del silencio. La luz rojiza comenzó a disiparse y poco a poco fue subiendo el volumen de la guitarra, los gritos se volvieron más tenebrosos y escalofriantes, podía sentir su furia y su olor, una mezcla entre amoniaco, cloro y propano. Volví a mirar, la cortina se acercaba con lentitud hacia nosotros, los gritos y las voces eran cada vez más amenazantes, la guitarra otra vez muda. Los gritos llegaron a un nivel insoportable, sentía que entraban en mi alma a través de los oídos, Edgard estaba convulsionando, con los ojos en blanco, vomitaba sobre  la guitarra, la cortina avanzaba, me iban a devorar, el fin era inminente, ya no tenía fuerzas para continuar. Mis manos se debatían entre taparme las orejas o seguir tocando, ¡Señor! ¡Dios mío! ven en mi auxilio. Supliqué
           No recuerdo más detalles, sólo que desperté. Ya no estaba acostado sobre mi almohada, sino  sobre  el almohadón de plumas que me regaló nuestro Padre Abad, la noche anterior, el 18 de abril, en conmemoración de los diez años de mi iniciación. Me hallaba  en la capilla, todos los hermanos se acercaban a un cajón, depositaban una flor sobre mi cuerpo. Una guitarra sonaba al son de ¡Sol y Re! ¡Sol y Re! ¡Sol y Re!

21.2.12

Finalistas del Premio Rara Avis

La organización del III Premio Rara Avis de Ensayo ha escogido los 7 textos de entre los que saldrán el ganador y el finalista del concurso. Esta selección se ha llevado a cabo entre 99 obras recibidas de 20 países.
Los textos seleccionados son, por orden de recepción:
• Las palabras son puentes
• Los cartones para tapices de Goya
• Aproximación a la obra de Cortázar
• El Perú escindido. Antagonismo estético e ideológico entre Vargas Llosa y Arguedas
• Revisitando clásicos de Iberoamérica
• El fraude nacionalista
• El ajedrez humano
La organización del III Premio Rara Avis de Ensayo ha recibido 99 obras, procedentes de 20 países. Esta es la distribución:
50 obras de España
9 de México y Argentina
5 de Cuba, Colombia, Venezuela
2 de Uruguay, EEUU
1 de Portugal, Bolivia, Canadá, Holanda, Rumanía, Nicaragua, Rusia, Puerto Rico,
Taiwán, Guatemala, Chile, Alemania

10.2.12

“Siete paraguas al sol”, de Manuel Cortés Blanco, obra ganadora del VI Premio de Novela Ciudad Ducal de Loeches

Los 2 autores finalistas son Carlos García Miranda (Perú) y Sergio Gaut Vel Artman (Argentina)
“Siete paraguas al sol”, obras del autor zaragozano Manuel Cortés Blanco ha sido designada como ganadora del VI Premio Nacional de Novela Ciudad Ducal de Loeches Las dos obras finalistas son “El juego del tiempo”, del escritor argentino Sergio Gaul Ven Artman y “La fuga de los lagartos”, del peruano Carlos García Miranda.

La obra ganadora: “Siete paraguas al sol” trata de siete hermanas y siete ciudades repartidas por todo el mundo. Seis de las hermanas huyeron de su pueblo a la muerte del padre y seguimos sus historias a lo largo de ciudades como Kabul, Nueva York, Frankfurt, Madrid, Buenos Aires, Kigali y Bagdad, y vivimos dramas personales como los que sufrieron los desaparecidos en las dictaduras y sus familiares, el odio interétnico, la emigración forzosa, la guerra por petróleo o la soledad. Pero debe llegar el momento del reencuentro y la reflexión sobre lo vivido.

El autor: Manuel Cortés Blanco es médico, especialista en drogodependencias y ha ejercido profesionalmente en medio de guerras y catástrofes naturales. De su experiencia profesional nacen varias de estas historias. Es “Premio Nacional Ulysses a la Investigación” por su labor científica. Nacido en Zaragoza, en los últimos años vive en León. Ha publicado los libros “El amor azul marino”, premio Amares de Relato, “Cartas para un país sin magia” y “Mi planeta de chocolate”, finalista del Premio Internacional Vivendia de relatos. Ha participado junto a diversos maestros del relato breve en las antologías: “Microantología del Microrrelato II” y “Microantología del Microrrelato III”. Manuel Cortés Blanco se une en el palmarés de este premio a destacados autores como Francisco Nieva, Antonio Gómez Rufo, Carmen Matutes, Pedro Antonio Curto y Antonio López Alonso.


Los autores finalistas:


Sergio Gaut Vel Artman: Nacido en Buenos Aires en 1947. Entre su amplia obra cabe mencionar publicaciones como “Cuerpos Descartables”, “Carne verdadera” (novela corta), Espejos en fuga y “Vuelos”. Ha publicado los ensayos. “Las Cruzadas”, “El universo de la ciencia ficción”, “Grandes batallas de la historia”, “Bicentenario 1810-2010. Los pensamientos que hicieron la historia” y “Escriba sin errores”, entre otros. Es compilador de más de diez antologías de relatos, entre las que cabe mencionar “Ficciones en diez tiempos”, “Grageas, más de 100 cuentos breves hispanoamericanos” y “Los universos vislumbrados 2”, entre otras


Carlos García Miranda: Nacido en Lima en 1967. Es editor y docente universitario en la Universidad Nacional Mayor de san Marcos de Lima. Hizo su debut literario ganando el Primer premio en los Juegos Florales Interuniversitarios de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos con su libro de Posteriormente, fue finalista en el Premio de Novela de la Universidad Nacional Federico Villarreal con su novela “Las puertas”. Ha publicó el libro de ensayos “Utopía negra. Identidad y Representación culturalea en la narrativa negrista de Antonio Gálvez Ronceros”. Ha participado en diversas antologías de relatos. Fue ganador del IV Premio Sexto Continente (Exterior de España) de Relato Negro, y ganador del Primer Premio en el Primer Concurso Iberoamericano de Cuento sobre la Discriminación, entre otras distinciones.



Entre las 194 novelas recibidas, procedentes de 23 países, también fueron elegidas para la selección de ganador y finalistas, las obras
• Cumbres tormentosas, de Carlos Rodriguez Gesualdi (Argentina)
• Se secarán las lágrimas, de Aurelia María Romero Coloma (España)
• Caminos del aire, de Luis Tamargo, (España)


La distribución de obras recibidas por países es:España, 102 novelas
Argentina, 17
Perú, 10
Colombia 8
7 de Venezuela, Cuba y México
6 de EEUU
5 de Alemania
4 de Bolivia
Y se han recibido novelas además de los siguientes países.
Holanda, Uruguay, Nicaragua, Suecia, Brasil, Panamá, Suiza, Italia, Francia, Chile, Portugal, República Dominicana y Ecuador.

9.1.12

La balada de Eleonora Aguirre, de Santiago García Tirado, ganadora del IV Premio Irreverentes de Novela

La novela de corte vanguardista, cuya acción transcurre en México, "La balada de Eleonora Aguirre", del escritor de Linares afincado en Elche Santiago García Tirado, es la ganadora del IV Premio Irreverentes de Novela por "su cuidado tratamiento del lenguaje, su capacidad de creación de ambientes y por tener una clara pretensión de modernidad, logrando una novela fresca y a la vanguardia con materiales que podían inducir a pensar en una novela tradicional" en palabras del jurado, presidido por el escritor Miguel Ángel de Rus.

Los finalistas del IV Premio Irreverentes de novela han sido:
• Rafael R. Costa (Huelva),
por "El cráneo de Balboa"
• Carmelo Anaya (Almería), por ORDO DEI (Perdedores anónimos)

El jurado ha destacado "la voluntad generalizada entre los participantes de escribir y presentar obras alejadas de la comercialidad ramplona y de los géneros de moda, presentándose en una gran proporción novelas que buscan hacer 'gran literatura' en unos casos con menos y en otros con más éxito. Esta apuesta por el mundo interior, por el entorno propio, por alejarse de los géneros, ha llenado de satisfacción al jurado".
Se han presentado 145 novelas de 23 países al IV Premio Irreverentes de Novela. Los textos presentados debían ser novelas originales e inéditas de al menos 225 páginas.
Los autores:
Santiago García Tirado ha publicado hasta el momento la novela “Un preso que hablaba de Stanislavski” y el libro de relatos “Todas las tardes café”.
Rafael R. Costa quedó entre los 10 finalistas con esta misma novela en el LVI Premio Planeta. Ha publicado “El caracol de Byron, (Premio Irún de Novela), “El coleccionista”, “El libro de Isabel”, el poemario “Poemas Atlánticos” (Premio Pablo Neruda) y “El lupanar”
Carmelo Anaya ha publicado las novelas “Frío Invierno en Baria”, “Baria city Blues”, “Una parte de mí” y “Tiempo Cero”.

3.6.11

Pequeñas grandes editoriales, Francisco Nieva en La Razón


Las pequeñas editoriales me admiran, me conmueven. Quienes las fundan son siempre muy interesantes personas, lectores fervientes, eruditos autodidactas, bibliómanos, soñadores, entusiastas… Cuando algunas veces me he topado con un tipo así, se ha convertido en mi amigo al instante. No es fácil encontrarse con un particular que sea, en el fondo, tan brillante y que sepa de libros más que yo mismo. Al enterarme que mantienen con grandes equilibrios una pequeña editorial, me entusiasmo y me voy por los cerros de Úbeda. Les hablo de libros curiosos y antiguos con ánimo de descubrirles algo, pero ya los conocen; de géneros para especialistas o para el público más profano, y también los han tenido ya muy en cuenta. Son como una enciclopedia del editorialismo, finos sociólogos y finos estetas. Entienden de publicidad y diseño y ellos son «toda una empresa», llevan dentro un equipo de profesionales en artes gráficas. Hablar de libros y de arte con un hombre así es para mí como una fiesta.
Cuando yo me topé con el valiente y esforzado creador de Ediciones irreverentes, Miguel Ángel de Rus, me dije por dentro: «Este es mi hermano, este sueña, divaga, se emociona y se exalta como yo». Aunque no fuera el suyo, el mejor amigo que pudiera tener un escritor es un editor, lo mismo si es uno que comienza o es el dueño de un imperio. Ayudarle siempre le ayudará, aunque sea con sólo media hora de íntima conversación. Esto me ocurría con Jacobo Siruela. Lástima que mis trabajos en la escena me alejaran de él. Pero otros aparecieron, como Ernesto Santaolalla (Editorial Ikusager), de Vitoria, que había redescubierto al más insigne, pero desconocido, ilustrador español, el cual le había dado un giro estilístico a la ilustración gráfica en el mundo, desde la americana, sobre piratas o sobre la gesta del Oeste: Daniel Urrabieta Vierge. «El padre de la ilustración moderna» le llamó Víctor Hugo. No hay como encontrarse con pequeñas editoriales para calibrar el regalo espléndido que ellas suponen para la cultura.
Francisco Nieva

Gracias, Paco, cuando me muera presumiré ante San Pedro que edité tu novela más grandiosa "La mutación del primo mentiroso", la única obra creada en español que puede tutearse con las mejores de Potocki, Choderlos de Laclos, Villiers, Proust, Dumas, etc. Muchas gracias.

2.6.11

Historias de la calle Cádiz, de Joaquín Leguina

Joaquín Leguina es el mejor representante del político intelectual que acaba dedicándose también a la escritura, lo hace bien estética y temáticamente y, además, aglutina en torno a su obra literaria a un público lector fiel.

El proceso de gestación de Historias de la calle Cádiz surgió a principios de 1980. El elemento que da unidad a la obra es el edificio de la calle Cádiz, número 20, de Santander, en el cual transcurren casi todas las historias relatadas y que representa el punto de partida o de encuentro de una serie de personajes reconocibles y que nos transmiten historias más o menos verídicas con una poderosa carga formativa. Desde la calle Cádiz vivimos la historia real del naufragio del Cabo Machichaco en noviembre de 1893 frente a la bahía de Santander, vivimos el fuego que asoló Santander, el primer encuentro con el sexo de los muchachos de comienzos del S.xx, historias de la guerra civil, e incluso relatos que buscan en nuestro futuro, una vez decepcionados de todo, quizá en algún tranquilo balneario.
Ediciones Irreverentes recupera fielmente el proyecto original que vio la luz en 1985 y los grandes temas en los se que agrupa el conjunto de relatos que nos presenta Joaquín Leguina. Hay reflexiones histórico-políticas, descripciones costumbristas y relatos con un tono íntimo y autobiográfico, sin olvidar la dicotomía amor-desamor. En Historias de la calle Cádiz no falta el recuerdo al golpe de Estado de los militares chilenos contra Salvador Allende, un momento histórico que Leguina tuvo que vivir muy de cerca y que describe de un modo magistral.
Joaquín Leguina (Villaescusa, Cantabria, 1941) Es autor de una extensa y valiosa obra narrativa en la que destacan títulos como "La luz crepuscular"," La fiesta de los locos", "Tu nombre envenena mis sueño"s, "La tierra más hermosa", "Cuernos retorcidos" —su primer gran éxito en Ediciones Irreverentes— y Por encima de toda sospecha. Su obra ensayística cuenta con títulos como "Conocer gente: Recuerdos casi políticos", "Ramón Franco; el hermano olvidado del dictador", "El Chile de la unidad popular, 1970-1937",y"Malvadas y virtuosas: retratos de mujeres inquietantes". Joaquín Leguina ha sido doce años Presidente de la comunidad de Madrid y diputado desde 1996 hasta 2008.
15 euros - 136 páginas

ISBN: 978-84-96959- 72-9
http://www.edicionesirreverentes.com/narrativa/LeguinaCadiz.html