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15.3.17

La novela "¿Puedo hacer algo por usted?", del escritor granadino Jesús Taboada Ferrer, ganadora del IV Premio Oscar Wilde de Novela Breve entre 255 obras de 30 países

El escritor granadino Jesús Taboada Ferrer se ha impuesto en el IV PremioOscar Wilde de Novela Breve, entre 255 obras procedentes de 30 países, con su novela "¿Puedo hacer algo por usted?", reflejo del Madrid previo al estallido de una crisis global que nos ha desterrado de la ilusión de bienestar y bonanza en que vegetábamos, desde una mirada limpia de condicionantes, ni personales ni sociales. Es el relato de una evidencia: nadie es nadie ni nada sino en el trato con los demás. Son nuestras interrelaciones las que nos confieren un ser y una entidad propia.
José García salió una mañana de otoño como cada día, maletín en mano, de cara a una nueva jornada de trabajo. Durante el trayecto, sin embargo, sufre una repentina amnesia que le obligará a deambular a la deriva por calles que desconoce, sin puntos de referencia, sin memoria de sí mismo y del mundo, sin compromisos ni identidad, sin pasado ni futuro, tendrá que moverse por una ciudad inhóspita e individualista. Tendrá que aprender a contemplar la realidad, a conocer el mundo en el trato directo y conflictivo con las distintas situaciones que el exterior va poniéndole por delante.

El autor: JESÚS TABOADA FERRER

Estudió Filología Clásica en la Universidad de Granada. Profesor de griego desde 1983. Además de publicar artículos y traducciones sobre literatura neohelénica en la revista universitaria "Más cerca de Grecia" (UCM), ha publicado los libros Musa celeste I (un recorrido narrativo por los antiguos mitos griegos) (Akal, 2006) y Musa celeste II (Los grandes ciclos: Heracles, Jasón y Troya) (Akal, 2008), así como la novela La lectura, y la obra teatral Tarde de toros. Obtuvo el Primer Premio de Novela Francisco Umbral 1997 con la obra Anochece pronto, así como el Primer Premio Decano Pedrol 1999 de relato corto con El osito y los forajidos. Primer premio de traducción "Antonio Tovar" 2007-2008 por la traducción de la novela Talgo de Vasilis Alexakis. 

EdicionesIrreverentes ha recibido 255 novelas procedentes de 30 países en la convocatoria del IV Premio Oscar Wilde de Novela Breve

Las novelas preseleccionadas por el Comité de Lectura, de entre las que salió la ganadora, son:

• El sueño de Ruijikuk
• Por qué no me amaste
• ¿Puedo hacer algo por usted?
• Jauría
• Proximidad
• Razzia
• El verano húmedo de Cristian
• El último golpe
• Ultimo vuelo de Miguel Ángel Cuervo

La procedencia de las novelas, por países, es la siguiente:

38  España
20  México, Argentina
13  Colombia, Cuba
8  Estados Unidos
5  Perú, Chile, Uruguay
3  Portugal, Alemania
2  Venezuela, Puerto Rico, Rusia
1  Canadá, Inglaterra, Holanda, Bulgaria, Italia, Armenia, Panamá, Australia, Chequia, República Dominicana, Honduras, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica, Grecia, Austria

14.12.15

Tarde de toros, de Jesús Taboada Ferrer

La terrible epidemia que acabó con los toros obligó al empresario taurino a buscar una solución de urgencia para que el espectáculo siga celebrándose, incluso recurriendo a medidas desesperadas y novedosas para que todo siguiera funcionando según el modelo fijado por la sacrosanta tradición, con la complicidad de todos los implicados.
En esta travesía del desierto, hay culpables y hay víctimas, aunque es difícil distinguir a unos de otros, siendo así que todos y cada uno participamos en mayor o menor medida de esa doble naturaleza. Metáfora alucinada y pánica de esta España de guardarropía y pandereta. Esperpéntica visión de la Fiesta Nacional como símbolo de esa España eterna, incapaz de escapar de su oscurantismo secular, reacia siempre a las luces de la razón, encandilada con cualquier traje de luces que oculte las miserias cotidianas.
Jolgorio pánico musical en busca de música, en el que Valle-Inclán se da la mano con el viejo Aristófanes -la vena sarcástica de la obra lo demuestra- e incluso con Ferderico García Lorca, para asistir al espectáculo de una democracia que nunca se atrevió realmente a serlo y a un mundo en el que los que son oprimidos parecen contentos con su triste condición.

El autor: JESÚS TABOADA FERRER
(Granada, 1960)
Estudió Filología Clásica en la Universidad de Granada. Profesor de griego desde 1983, primero en el IES de Adra (Almería) y, desde 1988 en Madrid, donde cursa estudios de cinematografía, guión de cine e interpretación dramática; en otro ámbito, griego moderno y literatura neohelénica. Además de publicar artículos y traducciones sobre esta última materia en la revista universitaria "Más cerca de Grecia" (UCM), ha publicado Musa celeste I (un recorrido narrativo por los antiguos mitos griegos) (Akal, 2006) y Musa celeste II (Los grandes ciclos: Heracles, Jasón y Troya) (Akal, 2008), así como la novela La lectura. Obtuvo el Primer Premio de Novela Corta "Francisco Umbral" 1997 con la obra Anochece pronto (Zócalo Editorial, 1998), así como el Primer Premio "Decano Pedrol" 1999 de relato corto con El osito y los forajidos. Primer premio de traducción "Antonio Tovar" 2007-2008 por la traducción de la novela Talgo de Vasilis Alexakis. 

Toda la información en la web de Ediciones Irreverentes
http://www.edicionesirreverentes.com/teatro/Tarde_toros.html

16.10.15

Hoy viernes, 16 de octubre, se presenta Tarde de Toros, de Jesús Taboada Ferrer en la Casa del Libro de Fuencarral 119, Madrid

Ediciones Irreverentes presenta la obra teatral Tarde de Toros, una comedia sarcástica sobre España y nuestras ancestrales costumbres, de Jesús Taboada Ferrer.


            Hoy viernes, 16 de octubre, a las 19,30h, en la Casa del Libro de C. Fuencarral 119. 
            Presentarán el libro los escritores Miguel Angel de Rus, Francisco Legaz, y el autor, Jesús Taboada Ferrer.
            Y habrá una lectura dramatizada de la obra en la que participarán los actores y actrices: Patricia González, Inés Arandojo, Irene Sánchez, Claudia Sánchez, Paula Mira, Petruta Camarascu, María Elena Gómez, Andrea González, Lucía Pandaán, Maite Gallardo, Irene Salas, Anabel Maurín y Adrián Garríguez. Dirige la lectura dramatizada Mercedes Jiménez.


TARDE DE TOROS
La terrible epidemia que acabó con los toros obligó al empresario taurino a buscar una solución de urgencia para que el espectáculo siga celebrándose, incluso recurriendo a medidas desesperadas y novedosas para que todo siguiera funcionando según el modelo fijado por la sacrosanta tradición, con la complicidad de todos los implicados. En esta travesía del desierto, hay culpables y hay víctimas, aunque es difícil distinguir a unos de otros, siendo así que todos y cada uno participamos en mayor o menor medida de esa doble naturaleza. Metáfora alucinada y pánica de esta España de guardarropía y pandereta. Esperpéntica visión de la Fiesta Nacional como símbolo de esa España eterna, incapaz de escapar de su oscurantismo secular, reacia siempre a las luces de la razón, encandilada con cualquier traje de luces que oculte las miserias cotidianas. Jolgorio pánico musical en busca de música, en el que Valle-Inclán se da la mano con el viejo Aristófanes para asistir al espectáculo de una democracia que nunca se atrevió realmente a serlo.

El autor: JESÚS TABOADA FERRER
(Granada, 1960)
Estudió Filología Clásica en la Universidad de Granada. Profesor de griego desde 1983, primero en el IES de Adra (Almería) y, desde 1988 en Madrid, donde cursa estudios de cinematografía, guión de cine e interpretación dramática; en otro ámbito, griego moderno y literatura neohelénica. Además de publicar artículos y traducciones sobre esta última materia en la revista universitaria "Más cerca de Grecia" (UCM), ha publicado Musa celeste I (un recorrido narrativo por los antiguos mitos griegos) (Akal, 2006) y Musa celeste II (Los grandes ciclos: Heracles, Jasón y Troya) (Akal, 2008), así como la novela La lectura. Obtuvo el Primer Premio de Novela Corta "Francisco Umbral" 1997 con la obra Anochece pronto (Zócalo Editorial, 1998), así como el Primer Premio "Decano Pedrol" 1999 de relato corto con El osito y los forajidos. Primer premio de traducción "Antonio Tovar" 2007-2008 por la traducción de la novela Talgo de Vasilis Alexakis.

Recuerda: Casa del Libro de C. Fuencarral 119, viernes, 16 de octubre, a las 19,30h.
Tarde de toros http://www.edicionesirreverentes.com/teatro/Tarde_toros.html 

9.9.15

Entrevista a Jesús Taboada Ferrer por Tarde de toros

P.-“Tarde de toros”, ¿es una obra sobre el mundo taurino?
R.-No exactamente. Aunque su desarrollo argumental responde plenamente al título, en realidad toma como pretexto la cruenta “fiesta nacional” para hacer una sarcástica radiografía de la sociedad española, de sus limitaciones y atavismos, de su oscurantismo recalcitrante, de su individualismo cainita.

P.- ¿Por qué has escogido el mundo taurino para hablar de la “realidad nacional”?
R.- Cumplí los 15 años seis meses antes de la muerte del Caudillo. El universo de mi primera adolescencia fueron las películas de Marisol en la Televisión Española, la copa de fútbol del Generalísimo y las corridas de toros desde las Ventas. De niño, me vi arrastrado por la tradición familiar a estadios futbolísticos y plazas taurinas. Y, aunque mi auténtico amor siempre fue para Marisol, la vista de aquel espectáculo sangriento y cruel, en medio de la aclamación general, no me dejó indiferente.

P.-Ahora que, con el cambio de signo en muchos ayuntamientos y comunidades, ha vuelto a la actualidad el debate sobre el apoyo o la prohibición de las corridas de toros, ¿podría decirse que la obra es militante? ¿Tomas en ella partido?
R.- No explícitamente, aunque sí por extensión. Como decía, la tauromaquia aquí es sólo un pretexto, no banal ni anecdótico sino bien representativo, para hablar de esa España satisfecha de su inmovilismo secular, de su mezquindad narcisista, de su hipocresía inquisitorial. En España no acabó la inquisición, pervive bajo mil disfraces en el día a día, como tampoco acabó una dictadura que supo adaptarse al teatro de sombras internacional maquillando sus viejas máscaras y amanerando su grosería visceral. En la obra no hay víctimas ni culpables, porque todos y cada uno en mayor o menor medida somos víctimas del mundo en que vivimos pero, de alguna manera y por muy variados motivos, cómplices también de esa telaraña en que siempre acaba sucumbiendo el auténtico humanismo y toda luz de la razón. Aquel personaje que en una escena aparece como héroe, en la siguiente muestra su villanía o sencillamente su conformismo. Y viceversa.

P.- El conflicto dramático parte de una hipotética epidemia que ha dejado las ganaderías sin toros, y de la necesidad de buscar una solución para que la “fiesta nacional” no se interrumpa. ¿Podríamos ver en ello una alusión a la crisis de “las vacas locas”?
R.- Aunque los primeros esbozos de la obra son de fecha muy anterior a la popularización de dicha epidemia, sí que estableció un punto de referencia que me permitió introducir referencias muy concretas a otras realidades actuales, como el fraude de las empresas de trabajo temporal, una de las modernas formas de esclavitud, o la pornografía emocional de los programas televisivos de máxima audiencia, otra forma más sutil de esclavitud y alienación.

P.-¿Podrías explicar un poco el largo subtítulo: “jolgorio pánico-musical en busca de música”?
R.- Vayamos por partes. Como la realidad que pretende reflejar, no se trata de una comedia ni de una tragedia. Continuamente va oscilando de un polo a otro, desdiciéndose a cada paso mediante el sarcasmo, la ironía y la desfachatez. El teatro nació de la fiesta y la obra intenta recuperar ese espacio lúdico en el que la carcajada descubre su otra cara, el llanto, y las lágrimas encuentran en la risa la catarsis del reconocimiento y el principio de la rebelión. El teatro debe ser disfrutado, y el planteamiento teatral de la obra persigue ese disfrute en un torrente verbal y escénico que nos lleva del absurdo al esperpento y la caricatura, a la parodia y la astracanada. De ahí el calificativo de “jolgorio”.

P.- ¿Y “pánico”?
R.- Aunque claramente emparentado con el teatro de Arrabal, el término aquí intenta trascender unos límites estilísticos concretos para ahondar en su acepción etimológica, de ahí lo de “jolgorio pánico” en lugar de “teatro pánico”. Dicha palabra deriva del nombre del dios griego Pan. Ser con rasgos medio humanos medio caprinos, representaba la potencia sexual de la naturaleza, la fuerza genésica de todo lo vivo, la animalidad implícita en la naturaleza humana. Lo que no deja de ser terrorífico no sólo para la moral religiosa contemporánea sino incluso para el ideal de equilibrio de la antigua civilización griega. Se decía que el grito de este dios, en el fragor de la batalla, era lo que infundía el terror y el pánico entre los ejércitos. En esa doble acepción está usado aquí el término “pánico”. Por un lado, en el sentido en que también lo utiliza Gustav Mahler en el programa compositivo de su tercera sinfonía: como despertar de todas las energías de la naturaleza, como motor de todas las formas de lo vivo, de la multiplicidad potencial de lo existente. Así, el propio desarrollo de la obra desborda continuamente la ilusión escénica, escapando en todo momento de una mirada única, de un sentido concreto, de un estilo premeditado y rígido. Por otro lado, ese vértigo creativo tiende a desvelar el horror oculto en la cotidianidad de nuestras formas de vida y de nuestras respuestas individuales y colectivas a dicho horror.
P.- ¿Y lo de “musical”?
R.-La obra está concebida como una partitura abierta a múltiples interpretaciones. De cara a esa lectura individual, el texto ofrece los elementos necesarios para interpretarlo como un musical, más o menos castizo, más o menos burlesco; o bien ceñirse a la musicalidad de la propia palabra, trabajada en ritmos que igualmente van de lo poético a lo prosaico, de lo lírico a lo pedestre, sin solución de continuidad. De ahí que sea un “musical en busca de música”, en busca de esa lectura personal, de un contrapunto entre autor, actor y público en el que ninguno de estos agentes anule o merme la capacidad creativa a los otros.

P.-¿Podría decirse, entonces, que “Tarde de toros” es una obra compleja?
R.- La complejidad está en la concepción y en la exégesis, no en el resultado. Al menos, eso espero.

P.-¿Quiénes han sido tus padrinos literarios en la concepción de la misma?
R.- Habría que nombrar a muchos. En el concepto general, ha tenido bastante peso el esperpento valleinclanesco, pero también el vitalismo desvergonzado de Aristófanes. El Lorca más vanguardista convive con las pinturas negras de Goya. El humor ácido de Berlanga entronca en el lirismo caricaturesco de Fellini. Sin olvidar nuestro teatro clásico, Tirso y Calderón, aunque tamizado por el teatro del absurdo y por el lenguaje deformante televisivo.

P.-¿Podrías resumir en una frase el contenido de la obra?
R.-En palabras de uno de sus personajes: la vida, imitando al arte, oscila entre una comedia de espejos y una tragedia de funambulismos.